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Judit junto a su esclava forma la letra hebrea. La obra de Judith es una escena que representa a esta mujer junto a su esclava, pero las figuras de ambas forman la letra Chet de chessed, que significa piedad y es la raíz fonética de hassidim, que es judíos observantes.
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David y el gigante Goliat. Según los investigadores Doliner y Blech, esta escena representa la letra Ghimel, que se entiende como la palabra gvurá que significa orgullo.
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El brazo de Aminadab. Aminabad significa príncipe de mi gente, es decir de los judíos. ¿Y quién era el Príncipe? Jesús. Miguel Ángel quería dar a entender que era Jesús a quien adoraban.
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La imagen del Papa. Uno de los conflictos más importantes a los que se enfrentó Miguel Ángel fue a los desencuentros que tuvo con el Papa Julio II, sobre todo debido a que el Papa encargó la capilla para engrandecer su imagen como Sumo Pontífice.
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El espiritualismo. Hacia el final de su vida Miguel Ángel perteneció a esta filosofía, que fue sumamente criticada por el Papa Pablo IV. El espiritualismo sostiene que el camino a Dios no tiene que ver con la Iglesia, lo que plasmó en el Juicio Final.
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El tercer ojo. Una teoría controvertida explica el tercer ojo del hombre incrustado en el cuerpo de Dios, como el asiento del alma, el cual al activarlo, abre las puertas del Cielo, lo que lleva al hombre a conocer a Dios a través de los ojos.
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Zacarías. Los investigadores hablan de una relación entre la cara del Papa Julio II y la de Zacarías, que podría representar una tumba, que el sacerdote le encargó al escultor. El Sumo Pontífice quería una pirámide de mármol al interior de la basílica de San Pedro.
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Aminadab sobre el trono papal. Miguel Ángel eligió a Aminadab para señalar el sello papal, con un brazo sobre un círculo amarillo, que es un símbolo sobre la vergüenza que los hebreos fueron obligados a llevar desde el cuarto consejo lateranense.
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La glándula pineal. Adán apunta con un dedo a Dios, en lo que parece ser una glándula pineal, lo que podría significar un dedo divino pineal tocando neuro eléctricamente a Adán, es decir, un hombre podría acceder a la divinidad, que habita en el cerebro del ser humano.
Una obra que avasalla a sus visitantes como la más pura manifestación del poder divino y de sus representantes en la Tierra; en medio de esa grandeza, un guiño, el guiño del artista. Miguel Ángel, el controvertido.