"Son actos de crueldad", declaró el veterinario Gilbert Mouthon ante las autoridades, antes de que se dispusiera el cierre del lugar.El video muestra escenas dramáticas que indignaron tanto a los jueces que determinaron la clausura como a la población de esa región francesa. En ellas puede verse cómo los cerdos son llevados a cámaras de gas y mueren. Son trasladados a un tanque de dióxido de carbono donde entran en pánico, experimentan violentas convulsiones y perecen. A los caballos, por ejemplo, se los golpea en el cráneo pero dejándolos "despiertos". De esta forma, algunos ingresan en el proceso de purga aún vivos, lo que hace más violenta su muerte. Las cámaras ocultas delatan que los animales que allí llegan pueden pasar varios minutos de agonía ante la indiferencia de los trabajadores y sin presencia alguna de veterinarios que pudieran ayudar a poner fin a esos dramáticos momentos. El video muestra cómo a las vacas también se las cuelga de una de sus extremidades inferiores, les cortan el cuello y las dejan desangrar. La agonía es interminabley por idéntica situación pasan los corderos.Pero no sólo los animales son víctimas del Matadero de Alés. También los consumidores están en riesgo por la manera en que son ejecutados y las pésimas condiciones higiénicas en que lo hacen. "Por un lado, hay innegables actos de crueldad, que ameritan una causa penal, y por otro lado hay violaciones de salud y seguridad que ponen a los consumidores en riesgo", manifestóm Mouthon a Vice. Muchos de esos animales, según el experto, no están limpios y en muchos casos estaban impregnados con su propio excremento.Según la ley francesa el matadero estaba en infracción. Es que el sangrado debe ser realizado inmediatamente después de que el animal sea aturdido y antes de que recobre su "conocimiento". Las cincuenta horas de grabación muestran a las claras que esto no ocurre. La clausura del establecimiento fue informada por el mayor de la ciudad, Max Roustan. Según explicó el administrador de Alés la medida fue tomada por "precaución" y señaló que ordenó "una investigación administrativa para determinar infracciones a las regulaciones estandarizadas para la matanza de animales".El principal cliente del matadero también anunció que dejará de comprar su mercadería y que buscará otro proveedor. Se trata de Alés Viande que compraba el 60 por ciento de lo producido por el establecimiento cuyo procesamiento tenía como destino comidas elaboradas para alumnos de primaria y secundaria, hospitales y supermercados. (Infobae).