El motivo de esta alergia es la presencia de proteínas en el semen que pueden provocar tras la eyaculación masculina todos estos síntomas: picores, escozor vaginal, hinchazón vaginal y, en circunstancias extremas, anafilaxia (reacción inmunitaria generalizada del organismo) como la que se produce con algunos alimentos o con picaduras de algunos insectos. Las células blancas o glóbulos blancos de la sangre identifican las proteínas en el semen como invasores dañinos -como si fueran bacterias o virus- y lanzan un ataque contra ellas.Para contrarrestar la alergia al semen los expertos recomiendan el uso de preservativo o la eyaculación fuera de la vagina; también es posible utilizar un tratamiento basado en la reducción de la sensibilidad al semen de una forma progresiva.