Con 6,9 a 7 grados en la Escala de Ritcher, no se trató de uno de los sismos con mayor magnitud, pero la construcción de aquella época no estaba preparada para resistirlo. Esto, sumado a la cercanía con la ciudad y a poca profundidad, ocasionó severos daños y cerca de 10 mil muertos, quedándose con la marca del desastre natural que más víctimas fatales provocó, según informó la geofísica Patricia Alvarado, investigadora del Conicet y docente de la UNSJ, a sanjuan8.com.
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"A 75 años del terremoto, hoy San Juan es un ejemplo en haber caracterizado los grandes terremotos del siglo XX y tener un monitoreo digital de la sismicidad que permite estar en permanente alerta, registrar cuándo ocurre un sismo y dirigir puntualmente la ayuda al lugar que se necesite", explicó la geofísica. "El terremoto fue un desencadenante para ser un tema prioritario en la provincia y desarrollarlo", destacó.
Fueron importantes los avances en la tecnología de medición y estudio de los sismos desde aquel episodio. En ese momento, el registro era analógico con aguja de tinta que medía un componente vertical del suelo y los aparatos se encontraban en otras provincias como Mendoza, Buenos Aires y algunos pocos lugares en el resto del mundo.
Sin embargo, hoy San Juan es la provincia con mayor capacidad de monitoreo y observación del país, con la nueva tecnología que mide dos componentes horizontales y uno vertical, en banda ancha, que permite a los científicos ver toda la información de la frecuencia del sismo y de manera digital. Desde hace 10 años que la provincia cuenta con este equipamiento propio que marca un rumbo a seguir en el país.
En materia de construcción, es conocido el uso de material sismoresistente para levantar edificaciones. "Aprendimos mucho, nadie tiene dudas de realizar construcciones sismoresistentes. Estos terremotos nos ayudan a mantener la consciencia para no olvidarnos que estamos en un suelo sísmico y tenemos que convivir con ellos. No debemos asustarnos, sino prepararnos de manera responsable", explicó Alvarado.
"San Juan es vanguardista en la construcción de edificios y puentes con disipación sísmica, el estilo de obra que tiene material capaz de oscilar o deformarse para absorber la energía del sismo y no quebrarse o romperse", informó la investigadora.
Entre los puntos débiles en la provincia para reforzar, Alvarado destacó que necesitan mayor capacidad de monitoreo e instrumentación y, de esta manera, reducir los riesgos de desastres. Además, resaltó que en las escuelas locales es poco lo que enseñan a los alumnos, porque se realizan solamente simulacros en general, pero se debería orientar a la geología, "es un tema innato a los sanjuaninos", culminó.