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Un alumno de la escuela Boero recibió una descarga eléctrica y los disyuntores no funcionaban

Hay bronca por parte de los padres, quienes aseguran que no había seguridad en ese espacio dedicado a las prácticas con la electricidad. El adolescente permanece en observación por las quemaduras en sus manos.

Un alumno de 4to año de Electrónica de la Escuela Boero permanece en observación en el Cimyn luego de recibir una descarga eléctrica, mientras realizaba una maqueta en el taller de electricidad. El equipo estaba conectado a la corriente doméstica de 220 volt, la cual le produjo quemaduras al tomar contacto con uno de los cables que quedó "pelado". Si el chico de 15 años está vivo es gracias a su compañero, que logró golpear el artefacto y de esa manera cortó la descarga. Lo cierto es que la electricidad del lugar nunca se cortó porque, al parecer, no funcionaban los disyuntores.

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"Mi hijo quedó paralizado. Me contó que no podría gritar ni pedir ayuda. Cuando la descarga lo largó, pudo darse cuenta de que sus manos se habían quemado. En ese momento el profesor, que estaba a cargo de la clase, había salido del aula", contó a sanjuan8.com, Marcela Núñez, la mamá del estudiante herido. El adolescente llegó a su casa con las manos lastimadas y su madre le colocó una crema para las quemaduras, pero al ver que la situación era más compleja de lo que imaginaba, lo llevó al Cimyn para que lo curasen. Allí quedó hospitalizado.

Lo cierto es que las autoridades de la escuela Boero, no supieron lo que estaba ocurriendo con este alumno, hasta que Marcela se acercó para pedir los papeles del seguro. Es que los alumnos que estaban en el lugar, y que fueron los que le acercaron un vaso con agua para tranquilizarlo, no se percataron el detalle de avisar a los superiores. Por esa razón, cuando terminó la hora, el joven se fue a su casa sin dar conocimiento de la situación. "Cuando pedí explicaciones me dijeron que los disyuntores no estaban en funcionamiento por un inconveniente eléctrico que habían sufrido la semana pasada. Al menos, eso fue lo que me respondieron", explicó Marcela a este diario. La mujer aseguró que no iniciará acciones legales en contra de la institución, pero que sí mantiene su solicitud de que la situación de seguridad se solucione cuando antes, para que no le ocurra a otro niño. "Porque si no fuera por el compañero de mi hijo, otra sería la historia; habría sido una verdadera tragedia", selló.