La institución también apeló a la interpelación de los adultos responsables. Sugieren comprender que quienes participan de estas conductas "pueden estar atravesando dificultades emocionales, buscando pertenencia, reconocimiento o canalizando malestar de formas inadecuadas". En este sentido, instaron a abordar la problemática con absoluta seriedad y a activar los protocolos correspondientes para resguardar a toda la comunidad, aun cuando las amenazas no lleguen a concretarse.
Recomendaciones para familias y escuelas
Para finalizar, el Colegio de Psicólogos brindó pautas de acción dirigidas a los distintos sectores involucrados:
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Solicitud a las familias: Acompañar y supervisar el uso de redes sociales, generar espacios de diálogo para que los jóvenes expresen lo que sienten y estar atentos a cambios de conducta, aislamiento, irritabilidad o angustia.
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Solicitud a la comunidad educativa: Priorizar la contención emocional además de las medidas de seguridad, evitar la difusión de mensajes alarmistas que aumenten la ansiedad colectiva y promover espacios de escucha y acompañamiento dentro de las instituciones.
"Educar también implica cuidar la salud mental, enseñar responsabilidad digital y fortalecer los vínculos. Cuidarnos es una tarea colectiva", concluye el comunicado de la institución, llamando a la acción conjunta ante esta problemática.