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¿Qué pasaba un 25 de mayo de 1810 en San Juan?

En esta propuesta de MinGob, a través del Archivo General de la Provincia, ofrece un relato acerca de qué sucedía en San Juan ante las vicisitudes de un tiempo revolucionado.

Ministerio de Gobierno, a través del Archivo General de la Provincia, rinde homenaje a los héroes de siempre y a todos los héroes anónimos que dan la vida y hacen Patria todos los días, entendiendo que la Patria la construimos entre todos.

En la oportunidad, un repaso del Archivo General de la Provincia comenta acerca de los hechos que sucedían en el continente, el país e, ineludiblemente, responde a la pregunta "¿Qué sucedía en nuestra provincia?

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Las revoluciones en América tuvieron de marco un contexto particular, pero en su mayoría coincidieron con la sensación de malestar contra una monarquía europea. En territorios más australes, las causas fueron predominantemente ideológicas: libertad, soberanía popular y la limitación del poder real bajo influencias de las ideas de la Revolución Francesa. También, existieron antagonismos y privilegios entre los criollos y los españoles, la expulsión de los jesuitas, entre otros motivos.

El contexto internacional brindó una oportunidad para aspirar a la autonomía americana. La situación política de los Estados europeos, donde surgieron rivalidades y enfrentamientos internos. En el año 1808, el emperador Napoleón Bonaparte invadió la Península Ibérica, destituyó al rey español Fernando VII y cedió el trono a su hermano Jose Bonaparte. Por su parte, los españoles, descontentos, fueron organizados y formaron diferentes juntas de gobierno en nombre de su rey, constituyéndose la Junta Central en Sevilla.

A principios de 1810 el ejército francés disolvió la Junta Central sevillana y ocupó plenamente el territorio español, noticia que llegó por una fragata inglesa a mediados de mayo. En consecuencia, los españoles perdieron su gobierno y no pudieron tener el control sobre las colonias del Nuevo Mundo.

Esta situación propició que los criollos realizaran un levantamiento generalizado en territorios del Río de la Plata. Así, fueron organizadas diferentes revoluciones que reemplazaron a las autoridades coloniales por las Juntas de Gobierno. Las opiniones quedaron divididas, aquellos a favor del respeto a las autoridades españolas sin el rey, llamados los realistas. Y otro se sector, los patriotas, integrado por aquellos criollos que habían participado y apoyado la organización de las juntas de gobierno.

En la Ciudad de Buenos Aires, antes estos sucesos, los criollos no aceptaron la autoridad del virrey. Acordaron y exigieron la reunión de un Cabildo Abierto para discutir la formación de un nuevo gobierno. De esa manera, un 25 de mayo dieron comienzo a la misma y decidieron la destitución del virrey, constituyendo la Primera Junta de Gobierno integrada por nueve miembros representantes destacados de la sociedad rioplatense. La mayoría pertenecía a los grupos de militares e intelectuales que habían gestado el movimiento revolucionario.

En un Acuerdo del Cabildo del 25 de Mayo de 1810 (que va desde el 1º de enero al 11 de mayo), una Separata del último tomo de la Biblioteca de Mayo; menciona al respecto “En la Muy Noble y Muy Leal Ciudad de la Santísima Trinidad Fuerza de Santa María de Buenos Ayres a beinte y cinco de Mayo de mil ochosientos diez, Los SS. del Excelentisimo Cabildo de Justicia y Regimiento, (…) se enteraron de una representación que han hecho a este Excelentisimo Cabildo un considerable numero de vecinos, los Comandantes, y varios oficiales de los Cuerpos voluntarios de esta capital por fe, y a nombre del Pueblo (…) proceda a hacer una nueva eleccion de los vocales que harán de constituir la Junta de Gobierno, y han de ser los SS. Don Cornelio de Saavedra Presidente de dicha Junta, y comandante General de Armas, el Doctor Don Juan Jose Castelli, el Doctor Don Manuel Belgrano, Don Miguel Azcuenaga, Doctor Don Manuel Alberti, Don Domingo Matheu, y Don Juan Larrea, y Secretarios de ella los Doctores Don Juan Jose Paso, y Don Mariano Moreno, cuya eleccion se deberá manifestar al Pueblo por medio de otro bando público (…)” (Senado de la Nación 1966, F. 133 – 136)

Este nuevo gobierno utilizó inteligentemente la “Máscara de Fernando VII”, el fundamento fue que tomaban el poder en nombre del rey que había sido derrocado y rechazaron a las autoridades napoleónicas. En realidad, esta fidelidad al soberano fue una simulación para poder ganar tiempo y evitar la reacción de España. De esta manera, el 27 de mayo enviaron notas a las diferentes ciudades del antiguo virreinato para comunicar los acontecimientos ocurridos en esta ciudad.

En tanto, también fue solicitado que enviaran representantes para integrar el nuevo gobierno. Sin embargo, esta Junta no fue aceptada en Montevideo (la Banda Oriental), Asunción y el Alto Perú. Con el tiempo, estas regiones decidieron independizarse tanto de España como de Buenos Aires y conformaron tres nuevas naciones en América: así nacieron Uruguay, Paraguay y Bolivia.

Las diferencias de pensamiento y de acción derivaron que los integrantes de la Primera Junta formaran dos grupos diferentes. Uno fue el de los intelectuales, liderados por Mariano Moreno. El otro grupo lo conformaron los militares, liderados por Saavedra, con ideas más moderadas. Finalmente, los representantes del interior se incorporaron al gobierno y la Primera Junta tomó el nombre de Junta Grande.

Qué sucedió en San Juan

Las noticias sobre lo ocurrido el día 25 de mayo de 1810 llegan a San Juan tiempo después teniendo en la cuenta la distancia y que las comunicaciones eran muy diferentes. Un 17 de junio llegó correo de Buenos Aires. Fueron una proclama, un bando y un escrito mencionando los diferentes acontecimientos sucedidos durante la semana de mayo junto a una Circular fechada el 27 de mayo. Esta última establecía un reconocimiento a la Junta de Gobierno y solicitaba la elección de un diputado que representara al pueblo ante el Congreso General.

Esta noticia fue recibida por Plácido Fernández Maradona, alcalde de Primer voto. A la vez, recibieron correspondencia desde la Intendencia de Córdoba de parte del gobernador intendente Juan Gutiérrez de la Concha. Este, rechazaba la Junta de la Revolución porteña, situación que generó incertidumbre con relación a quien se debía apoyar u obedecer.

Posteriormente, al día siguiente, el 18 de junio, fue convocada una reunión secreta. En ella, optarían qué decisión tomar, de apoyar a la Junta reciente o no. Ninguna decisión apareció. No obstante, ese día convocaron e indicaron disposiciones para la festividad de San Juan Bautista, Patrono de San Juan de la Frontera, en el documento aún se firmaba “(…) para el Reyno de Sr. D. Fernando 7 Año de 1810” (AGP – Fondo de Tribunales, 1810).

Dos días después, el 20 de ese mes, el Cabildo mantuvo una reunión con el abogado del pueblo y enviaron una nota a Mendoza para saber el panorama en esa ciudad. Todos estos encuentros fueron en secreto, pero tarde o temprano todo el pueblo tomó conocimiento de los acontecimientos.Esa respuesta, desde Mendoza, sin novedad alguna fue recibida seis días después. De esta manera, fue fijada una reunión para el 30 de junio y sin tener correspondencia desde Buenos Aires no tomaron decisión alguna.

La sociedad sanjuanina estuvo dividida ante una carta llegada desde Córdoba el 4 de julio. El gobernador intendente de esa ciudad había jurado lealtad al Consejo de Regencia de Cádiz y su Cabildo respondía a la Junta porteña. En nuestra localidad, las principales familias quedaron divididas en tomar postura a favor del Rey (los Gómez, Jofré, Castro, Godoy, y otros) y los que estuvieron a favor por la ciudad rioplatense (los Oro, Sarmiento, De La Roza, Aberastain, Del Carril, entre otros).

Al llegar el mes de julio, convocaron a los vecinos a reunirse a un Cabildo Abierto el día 7. Asistieron setenta y tres asambleístas, y luego de debates surgieron las siguientes conclusiones. Decidieron obedecer a la Junta conformada en Buenos Aires, el reconocimiento del pueblo sanjuanino al Cabildo, pero sin desconocer la autoridad del gobernador intendente de Córdoba, que mantenía fidelidad al Rey Fernando VII.

Al día siguiente, el 8 de julio, fue solicitado al comandante de Armas que se presentara en la Sala Capitular para dar solución a las inquietudes del vecindario con motivo de las noticias provenientes desde la ciudad porteña.

Días después, el 11 de de julio, comunican al comandante anterior ordenándole que debe marchar hacia Buenos Aires, con la fuerza reunida del vecindario. Y otro documento, firmado a fin de mes, el 28 de julio, designa a Don Juan Francisco Pensado y Don Juan Crisóstomo Quiroga para comunicar los acontecimientos de mayo a la población de los departamentos tanto de Jáchal y Valle Fértil.

Al pasar el tiempo, hubo preocupación en identificarse ante los invasores realistas. Por ello, los colores elegidos para que usaran las tropas patriotas fueron el blanco y el azul celeste, y se abolió el rojo, antiguo color. De esta manera, nace nuestra Escarapela Nacional de las Provincias Unidas del Rio de la Plata, firmado el 18 febrero de 1812.

Tiempo después de los sucesos de mayo, una vez reunida la Asamblea General Constituyente de las Provincias Unidas del Rio de la Plata del Año XIII (31 de enero de 1813), fueron dispuestos diferentes aspectos como la libertad de vientres, el uso y oficialización de los símbolos patrios, la Marcha Patriótica, el Escudo, la acuñación de una moneda, la Escarapela, mencionada anteriormente, y otros aspectos importantes.

Por entonces, fue emitido un Decreto nacional, con fehca del 5 de mayo de 1813, en donde declaran el 25 de Mayo como día de Fiesta Cívica, en cuya memoria debían celebrarse anualmente cierta clase de fiestas denominadas “Fiestas Mayas”. Ordenaron publicar dicho bando público (15 de mayo del mismo año) y que la noticia debía llegar a todos los habitantes del territorio.

No debe sorprender que durante la gobernación de Domingo Faustino Sarmiento (1862 – 1864), mediante un Decreto del 22 de Mayo de 1868, con la intención de “solemnizar dignamente” un aniversario más de la fiesta patria, al amanecer el día 25 se encomendó saludo con armas por las tres fuerzas de la plaza, la celebración de una misa y Tedeum en la Santa Iglesia de la Catedral para dar las gracias por la protección de Dios para con la Nación Argentina, con la asistencia de diferentes autoridades provinciales. Además, encomendó la decoración de los frentes de las casas urbanas e iluminación para los días 24, 25 y 26 respectivamente.

La Revolución de Mayo gestó los principios democráticos como la soberanía popular, un gobierno democrático, la forma republicana, un sistema representativo y un régimen federal. Hechos que se concretaron con el pasar de los años.

Por primera vez se oyó: ¡Viva la Patria!

FUENTE: Prensa Gobierno