Arrepentido por estafa a usuarios de energía
Martes 21 de Agosto de 2018

Historia de una presunta estafa a los sanjuaninos: un arrepentido reveló sus mentiras a los usuarios de energía

Algunos de los damnificados, que llamaban para quejarse por el daño sufrido en algún artefacto eléctrico a causa de cortes de electricidad, eran víctimas de esta maraña de engaños. Detrás de todo este entuerto, la empresa DISEI S.R.L figura como responsable.

/// Por María Eugenia Vega

Era todo una supuesta mafia, un engaño, una burla para el usuario sanjuanino de energía eléctrica. No había inspecciones serias y muchas de ellas, ni siquiera se concretaban; sin embargo existía el diseño de falsos formularios que la empresa DISEI S.R.L le presentaba a Energía San Juan para cobrar por ellos. Por cada comprobante de inspección, la firma facturaba entre $600 y $700, lo cual sumaba un alto valor, teniendo en cuenta que por día, en época estival, hubo cerca de 100 reclamos. Y la respuesta al damnificado nunca llegaba, en algunos casos. Planillas con ausentes y desestimación del reclamo, bajo engaño y por sobre la voluntad del reclamante, entre la maraña de mentiras, por lo menos eso fue lo que reveló uno de los inspectores que formó parte de esta supuesta estafa quien se arrepintió y confesó todo ante las cámaras de Canal 8. "Las personas ya tenían su sentencia firmada. Yo tenía que ir y destruirlos. Vos me dabas un beso y yo te tenía que matar. Era así", confesó.



Este testigo, a quien llamaremos "Juan" (protegemos su identidad por ley), es un técnico electrónico que trabaja hace 25 años en servicios de Radio y Televisión. Estuvo cumpliendo labores en la empresa DISEI S.R.L, subcontratista de Energía San Juan. Su tarea era realizar inspecciones, junto con el EPRE (Ente Provincial Regulador de Energía), para constatar la veracidad de los artefactos dañados en los domicilios damnificados por los cortes de electricidad. Este trámite, que realizaba el usuario, partía de la denuncia que realizaban por las pérdidas materiales sufridas en base a algún corte sorpresivo, para que el Estado corriera con los gastos que ocasionaba esa situación. Este hombre diseñaba formularios diarios, cerca de 100 por día en época estival. Como eran dos o tres empleados, los encargados de realizar esta tarea de inspección y, según indicó el testigo, "no daban abasto", resolvían su saturado trabajo con mentiras y engaños. Lo más lamentable es que los ejecutivos de la empresa, no sólo estaban al tanto de la situación sino que le daban letra para que se las "ingenien", de tal manera de cumplir con todos los formularios. "Nos recomendaban que hiciéramos las preguntas desde la camioneta. A veces nos decían desde la empresa "a esa persona ponele todo negativo" o "a esa persona hacela desistir" en el caso de que el damnificado fuera un adulto mayor. "Entonces, le hacíamos firmar que desistía del reclamo. La empresa nos exigía 20 formularios mínimo por día. Llegábamos al domicilio, sacábamos la foto y con el número de formulario, ya teníamos uno completado", relató.

Embed


La ganancia de la empresa DISEI S.R.L era contundente. Una lamentable estafa que los hacía recaudar miles de pesos diarios. Por visita, Energía San Juan les abonaba entre 600 y 700 pesos, el año pasado. Cuando había demoras, Juan y los inspectores pergeñaban una nueva maniobra. Una llamado telefónico al damnificado para acordar al día siguiente la inspección y un formulario que era llenado con un "ausente", el cual también se cobraba. Esto, sucedía en varios casos; también en el verano cuando los inspectores llegaban hasta el domicilio, sacaban una foto, colocaban el ausente en el formulario y no tocaban a las puertas.



Juan no tiene idea de heladeras y eso era sabido para DISEI S.R.L. Sin embargo, según manifiesta en su testimonio, desde la firman le restaban importancia a su realidad. "Me decían lo que tenía que colocar en los recuadros cuando venía las heladeras. Lo único que hacían las personas eran encender el aire acondicionado y yo les hacía el informe. Las personas ya tenían su sentencia firmada. Yo tenía que ir y destruirlos. Era así", continuó con su testimonio.



Sobre esta situación, el testigo intentó deslindar de responsabilidades a Energía San Juan confesando que desde la firma le pidieron que realice un trabajo exhaustivo y que se demorara lo que fuera necesario. "La empresa no me dio herramientas, las ponía yo. De hecho, aunque muchas veces me pedían que no le hiciera caso a Energía San Juan, en muchas oportunidades les he dejado los artefactos funcionando a los usuarios, y en vez de hacer 20 formularios hacía 8, y me despidieron por eso. Yo no les convenía como empleado", ratificó.



Esta supuesta estafa al usuario, dejaba manchado a Juan y a los inspectores contratados. "Yo quería renunciar porque me sentía mal. A los ancianos nosotros les teníamos que mentir. Cuando me decían que les leyera lo que yo había puesto, les decía que había realizado un informe por el cual Energía San Juan le respondería a los 10 días hábiles. Nos felicitaban por eso. Yo me siento muy culpable y les pido perdón a todas las personas que he destruido. He destruido familias enteras", dijo para finalizar con su crudo relato.

Embed



Comentarios