El dato más reciente surgió del examen realizado por el Instituto Médico Forense de Corrientes.
Los especialistas detectaron numerosas lesiones cortantes y punzocortantes en distintas partes del cuerpo, algunas con características compatibles con heridas provocadas cuando la víctima todavía estaba con vida. También encontraron signos de defensa y lesiones que indican la posible utilización de varias armas.
El informe forense describió además seccionamientos y la amputación de la mano izquierda. Sin embargo, la autopsia preliminar no permitió confirmar si Nancy sufrió una agresión sexual antes de morir. Esa posibilidad continúa dentro de las líneas de investigación y será analizada mediante estudios complementarios.
El principal acusado es Ireneo Zarza, capataz de la estancia El Curupí, donde funciona la Escuela Rural N.º 626 en la que Godoy trabajaba como docente suplente. Está imputado como coautor de femicidio. Durante los procedimientos, los investigadores encontraron prendas de vestir quemadas en una construcción rural que frecuentaba y que ahora son sometidas a estudios para determinar si tienen relación con la víctima.
Otro de los detenidos es Felipe Dionisio Sandoval, también vinculado al establecimiento rural. Está acusado como coautor de femicidio y permanece bajo prisión preventiva mientras la Fiscalía profundiza las medidas de prueba.
El tercer acusado por femicidio es Sergio Nahuel Rojas, pareja de Rosa Leguizamón. Su situación procesal cambió durante la investigación: inicialmente había sido vinculado a una posible maniobra de encubrimiento, pero luego la Fiscalía modificó la imputación y lo señaló como coautor del crimen.
Rosa Leguizamón es la cuarta detenida. La mujer mantenía contacto con Godoy y la alojaba durante sus jornadas de trabajo en la zona rural. Está acusada como coautora de homicidio simple. Una de las líneas investigativas apunta a posibles engaños relacionados con el regreso de la docente a Esquina durante el fin de semana en que desapareció.
En un allanamiento en su vivienda fueron secuestradas prendas y otros elementos que podrían pertenecer a la víctima.
El quinto detenido es Ernesto Ezequiel Bordón, un peón rural que no está imputado por el homicidio, sino por falso testimonio. Su situación quedó bajo discusión luego de que se detectaran contradicciones en sus declaraciones.
Su defensa sostiene que tiene dificultades para ubicarse geográficamente y denunció que habría sido amenazado y golpeado por policías durante el procedimiento. Esos planteos deberán ser evaluados por la Justicia.
Las pruebas que ahora analiza la Fiscalía
Con los cinco sospechosos detenidos, los investigadores trabajan sobre distintos elementos secuestrados durante los allanamientos, testimonios y registros de comunicaciones. Entre las medidas pendientes se encuentran los estudios genéticos de prendas y objetos que podrían contener rastros biológicos de la víctima o de otras personas.
También se difundió información sobre una fotografía que habría sido encontrada en el teléfono celular de uno de los detenidos. La imagen mostraría a Nancy arrodillada y maniatada. De confirmarse su autenticidad, podría aportar datos sobre los momentos previos al crimen. Sin embargo, todavía debe establecerse cuándo fue tomada, quién la obtuvo y cómo llegó al dispositivo. Su origen y contenido deberán ser verificados mediante peritajes.
Otra de las cuestiones que los fiscales buscan esclarecer es si el lugar donde encontraron el cuerpo fue el escenario del ataque o si los restos fueron trasladados hasta ese potrero. También intentan establecer cuánto tiempo permaneció allí y reconstruir los movimientos de los sospechosos durante los días en que la docente estuvo desaparecida.
Antes de desaparecer, la docente había presentado un reclamo por las condiciones en las que debía trabajar en la escuela rural. También había escrito una carta en la que advertía sobre el estado de abandono del establecimiento.
Según lo señalado por el fiscal Mosquera, ese reclamo no habría tenido avances hasta después de la desaparición de la mujer. La situación quedó bajo análisis para determinar si existe alguna relación entre las denuncias y el crimen, aunque por ahora no constituye una explicación confirmada del asesinato.