Las 8:32 de la mañana del 3 de julio. Una vecina del barrio Marquesado I, en Rivadavia, escucha pasos en el techo de su casa. Cuando mira, ve a José Antonio Castro, de 21 años, expareja de su hija, descolgándose por las tejas para ganar el fondo de la propiedad. Lo que siguió es uno de esos casos que parecen inverosímiles hasta que aparecen en el parte policial.
Condenado por entrar a la casa de su expareja y llevarse hasta la puerta
Un joven de 21 años fue condenado en un juicio abreviado tras ingresar por los techos a la vivienda de su expareja, violar una prohibición de acercamiento y robar la puerta de la casa. Deberá reparar económicamente el daño causado.