No había otro camino que procesarlo, porque el hecho no sólo se respaldó de prueba física sino de testigos que presenciaron el terrible episodio.
Pamela Rodríguez (17) falleció tras agonizar luego de que su expareja le atravesara con la hoja de un cuchillo en su cuello. La versión del hermano de la víctima y de su madre fueron clave para que el juez Guillermo Adárvez determinara el procesamiento de Ángelo Castillo (21). El cargo que le imputa es Homicidio doblemente agravado y podría enfrentar una perpetua.
Todo terminó en lo peor, después de meses de hostigamiento y acoso contra la joven, el 23 de febrero de este año.
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El celular de Pamela, el detonante. Ese día, Ángelo intentó revisárselo, por reacciones de inseguridad propia, y forcejeó con ella. Cuando le quitó el teléfono, la empujó y Pamela cayó al piso, golpeándose. Él revisó el teléfono y lo estrelló contra el piso. Ella intentó defenderse desde su bronca y le arrojó una piedra a Ángelo; reacción que provocaría la invocación de una venganza por parte del sujeto.
Horas más tarde, sucedió lo que ya trascendió. Ángel intentó ingresar a la casa de la joven, primero por la ventana, luego por la puerta, descalzo para que nadie lo sintiera, y lo logró.
El hermano de Pamela, José María, vio y escuchó todo. Y aunque intentó detenerlo fue demasiado tarde. El cuchillazo certero que le aplicó en el cuello dañó la vena aorta de la chica y no tardó mucho tiempo en perder la vida.