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CORONAVIRUS

La historia de vida de las ocho personas fallecidas en Argentina por la pandemia

Hasta el momento en Argentina se confirmaron 502 casos de coronavirus, junto con ocho personas que perdieron la vida a raíz de la enfermedad. Detrás de los números hay historias de vidas que ya no se recuperarán. Estas son las personas detrás de los números.

Fue la primera persona que murió por coronavirus en Argentina. Tenía 64 años y había regresado de la localidad parisina de La Baliu, en Francia, el 25 de febrero, luego de visitar a su nieta recién nacida.

El hombre falleció en el Hospital Argerich, donde fue internado recién el 5 de marzo con un "cuadro de insuficiencia respiratoria", además de presentar somnolencia, falta de apetito, fiebre, tos y dolor de garganta. Posteriormente, las autoridades decidieron realizarle un hisopado al cuerpo y se comprobó que padecía de una infección por el virus COVID-19.

El hijo de un amigo íntimo, Diego Molinas, contó cómo fueron las últimas horas de vida de Guillermo. "Fue muy doloroso. Llegó de Francia y comenzó a sentirse mal. Él tenía varios problemas de salud, era diabético, tenía insuficiencia renal, contaba con una situación delicada producto de una vida compleja", dijo.

Molinas explicó que Guillermo recurrió al servicio médico de la Ciudad de Buenos Aires, aunque inmediatamente lo enviaron de regreso a su casa. Luego, decidieron llamar a la ambulancia y pensaron que iban a llegar rápido -teniendo en cuenta que él les había explicado que había vuelto de Francia y que tenía fiebre- pero "fue al revés".

"Llamó a un taxi y lo llevaron al Argerich, donde estuvo cinco horas en un pasillo hasta que alguien lo vio. Ya no parpadeaba, la cabeza se le caía. Quedó internado con un diagnóstico de neumonía y posterior a la muerte se hizo visible que tenía coronavirus", agregó Molinas.

Durante sus años de juventud, Guillermo realizaba todo tipo de actividades solidarias para ayudar a los que más necesitan. Su trabajo fue mal visto durante la dictadura en Argentina, lo que más adelante lo llevó a ser secuestrado y torturado. Como muchos otros argentinos, el hombre debió abandonar su hogar y se exilió en Francia con su esposa Nelly, donde ambos tuvieron una hija que actualmente vive en allí y que acaba de ser madre.

Después de trabajar como obrero en el país europeo, finalmente se jubiló y regresó a la Argentina. Su reciente viaje a Francia para visitar a su nieta recién nacida fue lo que le costó la vida.

Fue la segunda persona fallecida en Argentina por coronavirus. El ingeniero, que tenía 61 años, oriundo de Resistencia, Chaco, había regresado el lunes 9 de marzo de un viaje por Turquía, Egipto y Alemania que había realizado con sus dos hijos varones. Esa misma noche fue internado en el Sanatorio Femechaco con un cuadro grave febril y de insuficiencia respiratoria y, días más tarde, el viernes 13, perdió la vida.

El hombre tenía problemas de salud previos: una neumonía grave con derrame pleural una década atrás (que lo había mantenido un mes internado), una cirugía por una hernia en diciembre e hipertensión.

La muerte de César fue en completa soledad y rodeado de desconocidos (profesionales de la salud) a los cuales ni siquiera les pudo ver la cara. Los dos hijos con los que viajó, incluida su ex mujer, Graciela Cedro, quien lo acompañó al sanatorio, debieron quedarse en cuarentena sin poder salir de su hogar. Sus dos hijas mayores tampoco pudieron verlo desde que regresó del viaje.

“Yo seguí mandándole mensajes al celular hasta el miércoles. ¿De qué hablamos? Como no podíamos visitarlo, me preguntaba cómo estaban todos", contó en su momento Graciela en declaraciones a Infobae, quien fue la última que habló con el hombre, y reveló cual fue el último mensaje que le envió: "Sacá fuerzas de donde no tengas, tus hijos te necesitan”.

Cotichelli trabajaba como ingeniero y profesor de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) de Resistencia. También fue presidente del directorio de la empresa Secheep.

Se trata de un hombre de 64 años oriundo de la Ciudad de Buenos Aires que estaba internado en el Instituto Argentino del Diagnóstico desde el 13 de marzo, momento en que se detectó la infección por el virus COVID-19.

Era diabético e hipertenso, se contagió por contacto estrecho con su mujer, quien había viajado a Francia.

Fue la persona número 15 en ser declarada como portadora del coronavirus en todo el territorio nacional.

La cuarta víctima fatal en el país a causa del coronavirus. Tenía 67 años, era docente jubilada y vivía en la localidad bonaerense de San Andrés de Giles.

La mujer estaba internada desde el 18 de marzo en la clínica Güemes de Luján en terapia intensiva con asistencia respiratoria y, tres días después, perdió la vida tras sufrir "una falla multiorgánica" afectada por una "fiebre leve", según indicó el parte médico.

Latrónico había estado en un crucero por el Caribe donde aparentemente habría contraído el virus. Su marido, que había viajado con ella, se encuentra internado en el Hospital de Giles por síntomas similares, aunque por ahora su cuadro de salud no reviste gravedad.

"Se fue de viaje a un crucero gozando de buena salud y hoy, una semana después, ya no está más con nosotros", escribió su sobrina Lourdes, en su cuenta de Facebook. "Me toca de cerca este caso. Ni siquiera podemos darle un velatorio, ni acompañar a mis primos en este terrible momento”, agregó.

Se trata de la quinta víctima fatal por coronavirus en Argentina. Tenía 71 años, era mendocino pero hacía muchos años que se había radicado en Mar del Plata.

El hombre, conocido también como "Jacho", se contagió en Valencia, España, luego de haber ido a visitar a su hija para conocer a su nieta, donde si bien asistió a un hospital al comenzar a sentir los síntomas, solo le diagnosticaron una gripe.

En el vuelo que lo trajo a Ezeiza no la pasó nada bien y al llegar a Mar del Plata, el 9 de marzo, un amigo lo llevó a la Clínica 25 de Mayo donde quedó Internado. Finalemente, falleció el martes 24 de marzo luego de presentar un cuadro de fiebre persistente y una falla orgánica múltiple después de haber estado 14 días en aislamiento. Bensadon arrastraba una insuficiencia renal y era diabético.

Jacho, padre de cinco hijos, era profesor de Logística Internacional en la universidad privada CAECE. Se graduó en el Liceo Militar Espejo (en 1965) y luego estudió en la Facultad de Ingeniería, de la UNCuyo, donde se recibió en 1972 de ingeniero electrónico y electricista.

“Es José Bensadon, Jacho, al cual yo conocía, lo cual es una gran tristeza. Tuve la oportunidad de comunicarme hoy con uno de los familiares, con su hijo, para poder estar a disposición, pero también teníamos amigos en común y habíamos compartido varias reuniones”, dijo en una conferencia de prensa el intendente Guillermo Montenegro, que si bien no era su amigo había tenido relación desde la campaña para las elecciones primarias del año pasado.

Fue la sexta persona que murió a causa del coronavirus en Argentina. Tenía 53 años y era juez en la provincia de Chaco. Se presume que se contagió por contacto estrecho con una médica que dio positivo por COVID-19 que había regresado de España y que no había cumplido con la cuarentena correspondiente.

Entre el 5 y 6 de marzo el abogado, que no contaba con antecedentes de enfermedades, comenzó a tener síntomas y fue atendido por un médico que, después de descartar dengue, le aconsejó que se internara en una clínica. El hombre hizo caso omiso y 48 horas después fue internado en el Sanatorio Femachaco con un cuadro de insuficiencia respiratoria, donde finalmente perdió al vida el martes 24 marzo.

Benvenutti era ex juez de Paz de la localidad de Chorotis, en Chaco, y era socio y colaborador del Circulo Trentino de Resistencia.

"Una gran alegría tuve cuando ayer dijeron que estabas mejor. Hoy es un día muy triste para todos lo que tuvimos la dicha de conocerte. Doctor Guido Benvenutti, una gran persona, amigo y excelente profesional. Gran padre sobre todas las cosas. Hoy te fuiste culpa de este maldito virus, se te va a extrañar amigo", escribió en su Facebook un allegado al hombre.

Se trata de una mujer de 81 años que estaba internada en el Sanatorio Otamendi de la Ciudad de Buenos Aires y que perdió la vida el miércoles 25 de marzo.

La mujer había tenido estrecho contacto con una persona que había viajado a los Estados Unidos, un hombre de 82 años, que también está internado en el Sanatorio Agote, con coronavirus positivo.

La octava muerte por coronavirus en Argentina es una mujer oriunda de Chaco, de 73 años, que murió el miércoles 25 de marzo en una clínica privada de la ciudad de Resistencia después de haber estado internada desde el día 19 con asistencia respiratoria mecánica.

Hasta el momento no se confirmó la fuente de contagio, aunque se supo que no había viajado al exterior. Los epidemiólogos investigan la posibilidad de que se haya contagiado durante un retiro espiritual, del que había participado, y donde habría estado en contacto con un sacerdote infectado con coronavirus.

La mujer padecía diabetes, hipertensión y obesidad.