Venezuela en el centro del tablero: Trump, el Senado y una disputa histórica
Donald Trump volvió a sacudir la agenda internacional tras cuestionar al Senado por limitar su poder militar, en un contexto de máxima tensión global marcado por Venezuela, el narcotráfico y un reordenamiento geopolítico sin precedentes.
Mientras gran parte del mundo celebraba las fiestas de fin de año y daba la bienvenida al 2026, la atención internacional se concentró en el norte del continente. El nombre que volvió a dominar titulares, mercados y debates diplomáticos fue uno: Donald Trump. Las recientes decisiones del presidente de Estados Unidos, enmarcadas en la crisis venezolana y en una creciente disputa institucional interna, encendieron alarmas en gobiernos, organismos internacionales y medios de todo el mundo.
En ese escenario, Trump cuestionó con dureza la decisión del Senado estadounidense, que avanzó con una resolución destinada a limitar la capacidad del Ejecutivo para autorizar acciones militares contra Venezuela sin aval previo del Congreso. La iniciativa fue aprobada por 52 votos a favor y 47 en contra, con el respaldo de cinco senadores republicanos que se alinearon con el bloque demócrata.
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A través de su red social Truth Social, el mandatario calificó la votación como un golpe directo a la seguridad nacional y a sus atribuciones constitucionales. “Los republicanos deberían avergonzarse de los senadores que acaban de votar con los demócratas para intentar arrebatarnos nuestra capacidad para luchar y defender a los Estados Unidos de América”, escribió, mencionando de forma explícita a Susan Collins, Lisa Murkowski, Rand Paul, Josh Hawley y Todd Young.
Trump sostuvo que la resolución “obstaculiza gravemente la autodefensa de Estados Unidos” y afirmó que limita su autoridad como Comandante en Jefe, al tiempo que reiteró su histórica postura crítica sobre la Ley de Poderes de Guerra, a la que calificó como “inconstitucional” y contraria al Artículo II de la Constitución.
La medida aprobada por el Senado no tiene efectos inmediatos, ya que debe ser tratada por la Cámara de Representantes y luego promulgada por el propio presidente. Trump adelantó que vetará cualquier intento de restringir sus facultades, lo que obligaría al Congreso a reunir una mayoría de dos tercios en ambas cámaras para revertirlo, un escenario considerado poco probable.
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Desde la Casa Blanca sostienen que las acciones recientes en la región se encuadran dentro de operativos de seguridad y lucha contra el narcotráfico, reforzados por la designación de los cárteles como organizaciones terroristas. Desde sectores críticos, en cambio, remarcan que cualquier acción militar en el exterior debería contar con autorización legislativa.
Venezuela, narcotráfico y un tablero que se reconfigura
Las tensiones se profundizaron tras operaciones recientes en el Caribe y declaraciones del propio Trump sobre Venezuela, México y la seguridad regional. En las últimas horas, el mandatario también volvió a apuntar contra los cárteles mexicanos, al afirmar que “vamos a atacar por tierra” y que esas organizaciones “controlan México”, aunque sin respaldar sus dichos con datos oficiales.
En ese marco, Trump se refirió a la presidenta mexicana Claudia Sheinbaum, a quien describió como “una mujer excelente”, aunque aseguró que “tiene miedo” de enfrentar a los grupos del narcotráfico. Además, vinculó el problema de las drogas con cifras alarmantes de muertes en Estados Unidos, sin presentar estadísticas formales que respalden esas afirmaciones.
El futuro venezolano y el rol de María Corina Machado
En relación con Venezuela, Trump dejó definiciones que generaron impacto. Señaló que, tras los últimos acontecimientos, Estados Unidos analiza un proceso de reconstrucción de la industria petrolera del país caribeño y deslizó que no considera viable avanzar en elecciones en el corto plazo.
“Tenemos que reconstruir el país. No podemos tener elecciones ahora”, afirmó en declaraciones a la cadena FOX, reforzando la idea de que el foco estaría puesto primero en la recuperación económica y energética.
En ese contexto, también confirmó que recibirá en Washington a la líder opositora venezolana María Corina Machado, recientemente galardonada con el Premio Nobel de la Paz por su lucha por la democracia. Aunque en un primer momento se mostró crítico del reconocimiento, luego rectificó su postura y aseguró que espera su visita “en los próximos días”.
Con Venezuela en el centro del tablero, un Senado que busca marcar límites y un presidente decidido a avanzar sin concesiones, el mundo observa con atención un escenario que promete nuevas definiciones sobre poder, seguridad y geopolítica global.