Las autoridades libanesas, por su parte, acusan a Israel de violar el acuerdo de alto el fuego concluido bajo mediación estadounidense al seguir atacando su territorio y ocupando cinco puntos estratégicos del sur del territorio libanés.
El ataque israelí causó cinco muertos
En un comunicado divulgado poco después del ataque, el ejército israelí afirmó que “eliminó al terrorista Haitham Ali Tabatabai, jefe del Estado Mayor de Hezbollah”.
El Ministerio de Salud del Líbano señaló por su parte que el ataque causó cinco muertos y 28 heridos.
El ministerio no proporcionó las identidades de los fallecidos en el ataque, que tuvo lugar en la zona de Haret Hreik, en los suburbios del sur de Beirut, un área densamente poblada que controla Hezbolah.
“Línea roja”
El ataque es el quinto contra este bastión de Hezbollah en la capital libanesa desde el alto el fuego acordado entre Israel y el movimiento islamista en noviembre de 2024. Además, ocurre una semana antes de la visita programada del papa León XIV al Líbano.
El ejército israelí afirmó en su comunicado en que “sigue comprometido” con el alto el fuego. Hezbollah indicó que un alto mando era blanco del ataque, sin precisar su identidad ni si había muerto.
Un responsable del movimiento, Mahmud Qomati, indicó a la prensa que este ataque “cruza una nueva línea roja”.
El presidente libanés, Joseph Aoun, llamó a la comunidad internacional a “intervenir seriamente y con fuerza para poner fin a los ataques contra el Líbano”.
La oficina de Netanyahu anunció el ataque “en el corazón de Beirut, contra el jefe del Estado Mayor de Hezbolah que apunta al fortalecimiento y el armamento de la organización terrorista”.
Horas antes, Netanyahu había advertido que Israel haría “todo lo que sea necesario” para impedir un fortalecimiento de Hezbollah en el Líbano y del movimiento palestino Hamas en la Franja de Gaza. “Continuamos golpeando el terrorismo en varios frentes”, declaró durante una reunión de su gabinete.