El mundo espera la reacción de Trump
El representante permanente de Irán ante la Organización Marítima Internacional (OMI) y embajador en Londres, Ali Musavi, es quien pone voz a la postura oficial al asegurar que el estrecho de Ormuz está abierto para todos, “excepto para los enemigos”. Esto afecta directamente a EE.UU. e Israel.
Según el funcionario, el tránsito de buques por esta zona neurálgica para el comercio global es posible únicamente mediante la “coordinación con las autoridades iraníes para las disposiciones de seguridad y protección”.
Según supo Noticias Argentinas, el diplomático señala a la “agresión” de la alianza entre Washington y Tel Aviv como el factor desencadenante de la crisis actual y remarca que el control del área responde a una necesidad de resguardar la soberanía frente a ataques externos.
En este sentido, Musavi subraya que, si bien la gestión de Teherán busca evitar una escalada mayor, existen condiciones innegociables para normalizar la actividad en el canal: “La diplomacia sigue siendo la prioridad de Irán. Sin embargo, el cese total de la agresión, así como la confianza mutua, son aún más importantes”.
Para el Gobierno iraní, las operaciones militares encabezadas por las fuerzas estadounidenses e israelíes constituyen la “raíz de la situación actual en el estrecho de Ormuz”, invalidando la exigencia de apertura irrestricta planteada por la Casa Blanca.
Mientras el plazo del ultimátum se agota, Teherán reafirma su disposición a cooperar con la OMI y otros países para mejorar la seguridad de los marinos, siempre que se respete el esquema de vigilancia impuesto por sus fuerzas de seguridad sobre el tránsito marítimo.