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Corea del Norte reconoció un brote de coronavirus y no tiene vacunas

El dictador Kim Jong-un jamás aceptó que la pandemia estaba en su país. Nunca aceptó vacunas y ahora apela a un masivo confinamiento como solución desesperada.

Kim jong-Un es el dictador que heredó el poder en Corea del Norte. Por primera vez, desde el comienzo de la pandemia apareció, para dar un mensaje por televisión, utilizando un barbijo. En las dictaduras, los pequeños gestos dicen mucho. Corea del norte no tiene datos oficiales sobre la pandemia. Que su líder aparezca protegido con un barbijo es una clara muestra de la gravedad del problema. Los medios estatales han informado de un brote de Ómicron en la capital, Pyongyang, pero no indicaron el número de casos. El coronavirus puede causar una verdadera tragedia en ese país si no es que ya lo ha causado y el régimen lo silenció.

Un país aislado, en sombras y sin vacunas

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Corea del norte tiene 26 millones de habitantes. Pero viven aislados del mundo. No tienen ni siquiera una red propia de internet como China. Así, el dictado Kim Jong-un rige el país a su antojo. Es el tercero en la línea de dictadores de ese país. Que comenzó con su abuelo, Kim Il-sung en 1948: siguió con su padre, Kim Jong-il en 1994 y finalmente con él, desde 2011.

Solo el programa para el desarrollo de armas ha marcado los gastos ingentes de un estado que no puede producir alimentos para toda la población, que se ve sometida a raciones de comida. Dentro de esa carrera armamentística, el programa nuclear es lo que desvela al dictador norcoreano.

Coronavirus, la pandemia que no existió... hasta ahora

Calificar a Kim jong-Un como "negacionista" al estilo Bolsonaro y Trump no alcanza. Corea del norte tiene un régimen absolutista tal que es imposible conocer datos fidedignos sobre nada. Menos sobre la pandemia que comenzó en China en diciembre de 2019.

Decidió sellar sus fronteras en el inicio de la pandemia. Así el país se aisló todavía más a lo que ya sucedía. Pero nunca se pudo saber que sucedía adentro de sus fronteras. Solo existe la televisión, la radio y los diarios oficiales. Pasan discursos del dictador y datos de propaganda. Jamás se informó sobre la pandemia. Directamente, no existió. Hasta ahora.

Kim Jong-Un no tuvo más remedio que hablar por televisión y reconocer que un brote de Ómicron preocupa. Esto parece confirmar lo que la comunidad internacional de científicos (empezando por la OMS) siempre sospechó: Norcorea no podía ser inmune a la pandemia que ya mató a más de 6 millones en todo el mundo. Mucho menos si su única política sanitaria fue el aislamiento.

Corea nunca registró un caso, a pesar de que jamás aceptó el ingreso de vacunas contra el coronavirus. De ningún lugar del mundo. No ya de los laboratorios norteamericanos. Rechazó las de AstraZeneca - europeas o su variante de la India - y también las chinas, casi el único país con el que tiene algún tipo de lazos.

25 millones de personas vulnerables

Los especialistas en la pandemia temen una realidad devastadora para los norcoreanos. Aislados, sin buena alimentación y sin vacunas. El campo ideal para que el virus haya ingresado en 2019 o 2020 y permanezca desde entonces sin ningún tipo de defensa contra su capacidad de reproducirse. Como no genera importantes ingresos de divisas - su comercio internacional es casi nulo, no tiene recursos para sostener, ante la emergencia, un buen sistema de salud.

Es por eso que ahora lo que preocupa es si la realidad sanitaria del país saldrá a la luz. La cadena oficial informativa de Norcorea dijo que el líder Kim Jong-un prometió erradicar este brote, al que llamó una "emergencia nacional grave" que había logrado violar el "frente de cuarentena" del país. Al otro lado de la frontera, el caso chino sirve para comprobar que el aislamiento y la "tolerancia cero" son insuficientes frente al coronavirus. Sin vacunas, no hay posibilidad de derrotar o controlar la pandemia.

Kim apareció usando un barbijo en la televisión por primera vez. Pero rápidamente se lo quitó, aunque otros funcionarios que se vieron por televisión siguieron protegidos.

Ante este reconocimiento del dictador, Corea del Sur, pese a los roces permanentes con su vecino ofreció un ayuda humanitaria. El envío de vacunas para asistir a la población ante la emergencia.

La agencia de noticias norcoreana KCNA mencionó que hubo seis fallecidos tras una "fiebre que se ha extendido de forma explosiva" . Si ya hay 350.000 infectados de manera oficial en este "brote", es lógico suponer que los casos viene desde hace más de un año y el número de muertos es muchísimo mayor.

Un dato final: poco después de anunciar este "único brote" de coronavirus, Kim Jong-Un se mostró en donde se siente más cómodo. En la prueba de un nuevo misil de alcance medio.

FUENTE: A24