Sobre la exposición de su vida privada y los supuestos millonarios reclamos judiciales de su ex, sostuvo: "Mi trabajo tiene cosas maravillosas, como el contacto y el cariño con las personas, y obviamente eso genera atención en los buenos momentos y en los malos"."Sería muy absurdo de mi parte exigir que solo se hable de mi trabajo, si parte de ser una figura pública es que hablen de temas que no saben o son derechamente falsos, como decir que Carolina está pidiendo 3 millones de dólares como manutención de nuestros hijos. Entonces, claro, cualquier separación es compleja, y si a eso le sumas cámaras y personas opinando por televisión de situaciones que no conocen, por supuesto que es mucho más difícil. Yo no soy ni la primera ni la última persona que se separa", explicó.Y agregó: "Mis hijos son lo más sagrado que tengo y con Carolina vamos a ser una familia siempre y vamos a ser sus padres siempre. Son situaciones familiares comunes que no me interesa exponer y de alguna forma espero que los medios entiendan que ellos están fuera de esto; que las personas públicas somos los adultos, no nuestros hijos".