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POLICIALES

Los tres crímenes que conmocionaron a la provincia en los últimos 10 días

Dos víctimas mujeres, con similitudes en la forma en la que fueron atacadas y un hombre ejecutado de un tiro, fueron los hechos que impactaron por su brutalidad y por el reducido lapso temporal en el que sucedieron. En los tres casos, se sospecha de sus ex parejas.

/// Por María Eugenia Vega Tres crímenes, tres víctimas, tres detenidos y muchas dudas. En los últimos 10 días, la provincia se vio espantada con las aberraciones descubiertas en Chimbas, Santa Lucía y Ullum. Tres cuerpos fueron hallados y en todos los casos, una sospecha en común: sus exparejas. Si bien, son sólo hipótesis las que se manejan en cada uno, la Policía quiere esclarecer al menos dos en el término de esta semana. El horroroso primer asesinato se descubrió el pasado lunes 18 de junio, cuando una vecina de El Mogote encontró un cuerpo desmembrado, sin brazos, y desollado, a simple vista, en un baldío. Luego de un par de días determinaron que se trataba de Yamila Pérez, una joven de 27 años que había sido madre hacía un mes. La mayor sospecha cae en su entorno y el móvil se divide en dos posibilidades: la droga -ya que ella conocía información sobre la banda de Los Pastelitos, que comercializaba estupefacientes-; y su vida amorosa -porque precisamente uno de los integrantes de esta banda, el Kuki Sosa, es el padre de la beba que ella tuvo-. Por este caso hubo dos detenciones: el "Cunta" Sosa, de la banda Los Pastelitos y un hombre de 70 años, Evaristo Molina. Para establecer una conexión precisa entre estas personas y el aberrante episodio tiene que haber pruebas contundentes, es por eso que el juez Guillermo Adárvez, quien instruye estos tres homicidios, no los ha llamado a indagatoria aún para imputarlos. Por ese hecho, la Policía secuestró cuchillos y celulares que están siendo periciados.El segundo crimen que conmocionó a la provincia fue el pasado sábado, a primera hora de la tarde. Florencio Chávez, hijo de un ex jefe comunal vallisto, fue hallado por la Policía Comunal con un disparo en la nuca. Este hombre había sido sometido a golpes y al parecer fue estrangulado, según trascendió. Su cuerpo yacía en la parte delantera de su auto, que estaba al costado de la calle Roque Saenz Peña, en Santa Lucía. Se habló de varias hipótesis. En primer lugar se le dio relevancia a la versión de que el asesinato rondó en torno a sus negocios personales. Es que la víctima se dedicaba a las transacciones con dinero y a la compra y venta de dólares. Pero a esta hipótesis se le sumó una más: la del robo. Florencio tenía una caja de zapatos con un millón de pesos en el baúl, pero le faltaba una mochila con más dinero, un contador de billetes y sus elementos personales. Lo que sucede es que esta escena puedo haber sido construida para que parezca un hecho de inseguridad. Finalmente, a ese momento de dudas e incertidumbres se le sumó un nuevo dato detectado en la autopsia: el anillo de casado estaba en su bolsillo. Entonces su vida privada salió a la luz y se determinó que había una mujer que pudo haber tenido que ver con el móvil del asesinato. Otra vez, la figura pasional tomó fuerza entre los posibles móviles de los homicidios. Por este último caso, no hay detenidos. Y cuando los investigadores ya estaban tapados de trabajo, por la cantidad de pericias que se realizan en estos momentos, un nuevo caso surgió en un baldío de Ullum. La División Criminalística debió levantar el cuerpo de una joven de 23 años, identificada como Leila Rodríguez, que este miércoles fue víctima de otro brutal asesinato. Con características similares al de Yamila, el cadáver se encontraba casi a la vista, en un camino transitado, boca abajo, con signos de violencia física y puñaladas en el tórax. Si bien, la saña que se advirtió en este último caso no coincide con el caso de Yamila, no faltó quien se hiciera la pregunta de si estábamos frente a un escenario serial. Esta posibilidad fue desmentida por el propio Guillermo Adárvez, quien se encuentra agazapado en su despacho tratando de develar los tres hechos sucedidos en estas dos semanas. Lo último que se supo del crimen de Leila es que quedó detenido Esteban William Pacheco, su ex pareja y papá de su nena de 3 años, quien -curiosamente- lleva inscriptos en el pecho los nombres de ambas mujeres: Leila y Ambar, su hija. Este joven, que había brindado información ayer por la noche, debió quedarse en la comisaría en calidad de detenido y principal sospechoso. Aunque para la madre de Leila, "no fue él", hay pruebas que lo señalan. Ropa con manchas de sangre y heridas como de rasguños en su rostro forman parte de los elementos que señalan a este joven como presunto autor del hecho.