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La prueba de los ADN de Sánchez y Micaela dio como resultado una coincidencia del 99,99 por ciento. Era lo que hacía falta para que la bebé, ahora de 20 años de edad, fuera reconocida legalmente como hija de la mujer que la buscó durante años con la certeza de que le habían mentido y estaba viva.
"Yo sabía que era mi hija, estaba segura que el ADN iba a ser positivo", dijo entre lágrimas de felicidad Sánchez, la mujer que fue víctima del robo de su nena. Todo apunta a una apropiación ilegal de persona, aunque hay otros delitos bajo investigación como supresión de identidad y adulteración de documento público.
La historia se remonta a hace exactamente dos décadas. Sánchez cuenta que quedó embarazada, que la echaron de su casa y que un médico llamado Celestino Elías le ofreció irse a vivir con una familia Agüero en el departamento Caucete para que no siguiera en la calle.
Según el testimonio de la mujer, estando en esa casa fue que nació su hija y un día que se fue a buscar trabajo, volvió y no estaba más. Le dijeron que no la podía tener y después de insistir una y otra vez para que se le entregaran, le aseguraron que había fallecido.
Sánchez acusa a Rosa Alicia Agüero de quedarse con su hija y de haberla criado como propia. Supuestamente, dice la denunciante, tuvo la colaboración del médico. La víctima del robo y su abogado, Gustavo González, aportaron documentación clave a la causa que tramita Rago Gallo. Por un lado, el certificado de nacimiento de Micaela y por el otro, dos partidas más que comprometen a los imputados: una de defunción de la nena firmada por Elías y otra de nacimiento, con apenas días de diferencia, de una supuesta bebé llamada Silvina Agüero suscripta por el mismo profesional.
Sánchez estuvo todo este tiempo convencida de que la habían engañado: "Estaba segura que estaba viva, que Micaela no había muerto, la busqué, fui hasta Buenos Aires porque me dijeron que estudiaba allá medicina, hasta que con la ayuda de unas amigas la encontré y supe que era ella".
La mujer denunció el caso en octubre del año pasado en la Justicia Federal. El fiscal Maldonado y el juez Rago Gallo se movieron rápido y el ADN confirmó que esa chica de 20 años que llevaba el nombre de Silvina Agüero es en realidad Micaela Sánchez, la hija de Vanesa.
Rosa Agüero y Elías son los más comprometidos. Pero hay dos mujeres que son familiares directos de la primera que podrían ser acusadas de encubrir la apropiación, ya que supuestamente sabía todo, no dijeron nada y hasta ayudaron a guardar el secreto.
Maldonado ya pidió que la presunta apropiadora y el médico sean llamados a declarar como imputados. Si el juez le hace lugar, no se descarta que los dos caigan detenidos como involucrados del aberrante hecho.
Sánchez tiene relación con su hija biológica desde hace tiempo. "Ella está al tanto de todo", contó la mamá. De todos modos, dijo que ahora la joven ahora no la habla porque no quería que lo que le pasó cuando era una recién nacida saliera a la luz. "Yo la entiendo, pero se tenía que saber la verdad y estas personas tienen que pagar", aseguró dolida la denunciante.