El informe también revela una marcada diferencia según el nivel educativo de las madres. Las mujeres con educación primaria completa o inferior presentaron una caída del 77% en los nacimientos desde 2005, mientras que entre quienes tienen secundario incompleto, la reducción fue del 13%, y entre aquellas con secundario completo o estudios superiores, la baja fue de apenas el 7%.
Desde el Ministerio de Salud advierten que no hay una sola causa que explique este descenso, sino una combinación de factores. Entre ellos, se destacan el ingreso masivo de las mujeres al mercado laboral desde fines del siglo XX, el crecimiento sostenido en los niveles de educación —con mayoría femenina en la educación superior—, y el acceso a políticas públicas de salud sexual y reproductiva, que permiten planificar cuándo y cómo tener hijos.
“Se trata de un fenómeno que responde tanto a los avances en tecnologías anticonceptivas como a los cambios en las preferencias y comportamientos de la sociedad actual”, explicaron fuentes oficiales.
El descenso de la natalidad, según los expertos, es un indicador complejo que refleja transformaciones culturales, sociales y económicas de gran envergadura, y plantea nuevos desafíos en términos de planificación de políticas públicas.