Y si bien aseguró que no quiso puntualizar y le habló de las colectas en general, la China contó que Maratea se puso a la defensiva casi como un acto reflejo y la cruzó: "Me dice, pará... Vos te estás refiriendo a algo puntual, qué me estás queriendo decir".
Y tras explicar que no hizo ningún análisis periodístico de aquel caso, China Ansa le hizo saber que quería escucharlo a él hablando de él. "La verdad es que no fue con la intención de juzgarlo, ni de apurarlo, ni de comprometerlo, ni acusarlo de nada absolutamente", dejó en claro.
"Él se enoja cuando me enfrenta y me dice 'bueno, decime todo lo que investigaste'", confió la periodista de Telefe al tiempo que admitió no haber investigado nada sobre él. "La verdad, no hice esa lectura. Yo quería que él se hablara a él mismo. Me parecía algo bueno que él pudiera hablar de él desde otro lado, y me salió mal", confesó todavía angustiada por el tenso episodio de ayer.
Asimismo, sobre si Santi Maratea se sintió traicionado por ella, China Ansa lo descartó. "No creo. No sé si le molestó que venga de mi parte, o por ahí le sorprendió que viniera de mi parte una pregunta así, que por ahí soy un poco más naif", admitió.
China Ansa confesó por qué se puso a llorar en medio de su pelea con Santi Maratea en la grabación de PH Podemos hablar
Al mismo tiempo, cuando Pía Shaw le consultó por qué se quebró y no pudo aguantar el llanto, Josefina Ansa volvió a repasar la secuencia de ayer y cuáles fueron sus sensaciones internas. "Primero, me angustié por el tema de estar en la grabación todo el día y no poder estar en mi casa", expresó.
E inmediatamente explicó que cuando Andy propuso frenar la grabación, ella pensó: "Ah esto se pudrió de verdad", porque no había tomado dimensión del cruce hasta que entraron al estudios todos los técnicos, asistentes, productores y Kusnetzoff pregunta si cortan la grabación del programa. Fue allí que se planteó internamente: "Toda esta mierda la generé yo".
"Él no paraba, estaba bastante verborrágico, movilizado por la situación", recordó Ansa sobre Maratea y confesó que en ese momento se le pasó por la cabeza que Santi podría llegar a irse y que el programa terminaría ahí mismo, por lo que sintió que ella era la "conflictiva" que había desatado todo el escándalo.
Y si bien el influencer pidió continuar con la grabación del programa, de repente un productor avisó que se había filtrado todo lo que había pasado. "Vi mi teléfono y tenía 700 mensajes y llamados", reconoció al tiempo que dejó en claro que no dará notas hasta que baje un poco "la espuma".
Por último, le pidió perdón "a toda la prensa" por no haber respondido los 1344 mensajes de WhatsApp pidiéndole un audio explicando lo sucedido, y concluyó repitiendo que "eso no va a suceder".