El conductor también aclaró que nunca recibió una invitación formal al torneo: “Me lo mencionó Betu (Damián Betular) porque nos llevamos bárbaro, tuvimos un viaje a Wimbledon hace poco y me lo mencionó, pero sin ningún compromiso. Tenemos la mejor con él y con Nati Jota”, dijo, dejando en claro que su vínculo con algunas figuras que hoy trabajan con Olga sigue siendo cordial.
Occhiato se mostró reflexivo y autocrítico sobre la manera en que maneja los conflictos: “Por ahí tengo que aprender y para ser un buen empresario hay que ser más frío y no meter en la balanza cuestiones personales. Hago mea culpa, lo laburo y lo pienso. Trato de aprender, de manejarme con los valores con los que me educaron. Sigo aprendiendo a conducir, a ser un mejor empresario y productor, y por ahí esto es un error o no”.
Respecto a Migue Granados, su principal rival en el streaming, el conductor fue firme: “No voy a entrar en esa porque la verdad no sé, no lo conozco, no puedo hablar por hablar. No me interesa”. Las declaraciones de Occhiato encendieron nuevamente las redes sociales, donde la rivalidad con Olga y su equipo continúa generando debate. Lejos de apagarse, el conflicto mantiene su vigencia.