En sólo tres meses un componente importante en la canasta de hogares habrá acumulado un encarecimiento de 95%, esto es virtualmente se duplicó, y no guarda relación con la tasa de inflación, y menos aún con la variación de los costos de producción.Las razón de semejante aumento de precios para el segmento de los aceites de girasol, mezcla y de soja, que en la industria aseguran que representan no más del 20% del total del consumo de aceites comestibles, obedece a la caída de un acuerdo que existió desde 2008 hasta fines de 2015 entre el Gobierno nacional y la industria aceitera argentina de asegurar un cupo fijo de venta para consumo y otro tanto para la exportación, para esas variedades, por el cual se mantenía congelado el precio final.