A pocos días de cumplirse el primer mes de la muerte de Ariel Tapia, el niño de 12 años que fue hallado degradado dentro de una heladera, fuentes policiales revelaron datos trascendentes. En el domicilio hallaron restos de un líquido coincidente con artículos de limpieza que puede presuponer que intentaron borrar algún tipo de huellas.
Las contradicciones en los testimonios de los familiares (madre, hermano mayor y el novio de la madre) pone en el tapete la credibilidad de su palabra. Se cree que Ariel no se fue nunca de su domicilio la tarde que desapareció, tal como lo manifestaron en un primer momento. Todos estos hilos investigativos están siendo analizados por los detectives y la Justicia a la espera de la evidencia fundamental: los resultados restantes de las pericias biológicas realizadas en Salta.