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Quiénes fueron los hombres que originaron la historia argentina

Son los 9 hombres que iniciaron la aventura de, en nombre de la soberanía popular, comenzar a administrar la libertad y el porvenir del virreynato del Río de la Plata, para transformarse en las Provincias Unidas y finalmente, en la República Argentina.

"... han de ser los Señores D. Cornelio de Saavedra, Presidente de dicha Junta, y Comandante general de Armas, el Dr. D. Juan José Castelli, el Dr. D. Manuel Belgrano, D. Miguel Azcuénaga, Dr. D. Manuel Alberti, D. Domingo Matheu y D. Juan Larrea, y Secretarios de ella los Doctores D. Juan José Paso y D. Mariano Moreno...", dice el acta del 25 de mayo de 1810. Son los 9 hombres que iniciaron la aventura de, en nombre de la soberanía popular, comenzar a administrar la libertad y el porvenir del virreynato del Río de la Plata, para transformarse en las Provincias Unidas y finalmente, en la República Argentina.

Buenos Aires era una aldea de apenas 44.000 almas cuando se tomó la decisión de darse el primer gobierno patrio. La situación del rey Fernando VII, preso a manos de Napoleón Bonaparte, apresuró lo que ya se venía incubando desde el éxito para rechazar las invasiones inglesas de 1806 y 1807.

Pero como ha sucedido a lo largo de la historia de esta nación, la suerte de los patriotas de mayo vivió momentos dorados y otros de amargas persecuciones, castigos y olvidos. Tal vez, un designio para "una nueva y gloriosa nación" como dice la letra original del Himno Nacional.

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Cornelio Saavedra

Nacido en Potosí, el 16 de septiembre de 1759, Cornelio Saavedra fue el jefe del Regimiento de Patricios. El único con formacipon profesional o permanente al tiempo de las invasiones inglesas. Era, además, el encargado de custodiar el fuerte de Buenos Aires (hoy la Casa Rosada), en donde residía el Virrey español.

Por ser el militar a cargo del ejército más organizado, su papel fue clave. Primero porque esperó el momento justo para que se produjera la revolución. Su frase "las brevas no están maduras" fue la metáfra que usó para demorar el fervor revolucionario temprano. Pero ya en la semana de mayo, dijo claramente que su ejército no reprimiría a ningún criollo para defender la autoridad perdida por el virrey, estando preso el monarca en Europa.

"Que no quede duda de que es el pueblo el que confiere toda autoridad y mandato", dijo cuando llegó el momento de precipitar la revolución.

Fue el presidente de la Junta, y de inmediato tuvo enfrentamientos con los más urgidos por imrpimir cambios en el Río de la Plata: Mariano Moreno, Juan José Castelli y Manuel Belgrano, los principales.

Pero también él sufrió la desventura de perder la capacidad de mando y de obediencia. Favoreció la incorporación de los diputados del interior en la "Junta Grande" a la que se oponía Moreno. Pero Saavedra estuvo poco tiempo en el poder, aunque gracias a Moreno, los 9 estaban en igualdad de condiciones más allá del cargo de presidente, secretario o vocal.

Fue designado general en jefe del Ejército Auxiliar del Alto Perú y debió renunciar a la Junta. Presidida por Domingo Matheu hubo un cambio de timón fuerte. La Junta Grande fue reemplazada por el Primer Triunvirato, Saavedra fue destituído y perseguido con una orden de arresto en su contra. Estuvo menos de un año y medio como presidente de la Junta de Gobierno. Debió aguardar en San Juan el proceso en su contra. Encontró refugio en Cuyo porque el gobernador Jose de San Martín le permitió regresar desde Chile y luego volver a Buenos Aires. Murió el 29 de marzo de 1829 en Buenos Aires y sus restos están en el cementerio de la Recoleta.

Mariano Moreno

Abogado, tuvo una influencia notable en los primeros pasos del gobierno patrio. Pero no tanto en los acontemimientos de la Semana de Mayo. No participó del cabildo abierto del día 22 y solo se enteró por su hermano que debía asistir al Cabildo el 25 porque sería designado como secretario.

Pero desde entonces, ejerció su cargo como representante del sector más radicalizado para avanzar en las revolución. Un jacobino en el Río de la Plata. El 7 de junio de 1810 creó La Gazeta de Buenos Aires para difundir el ideario de los patriotas revolucionarios (por eso, ese día se celebra el día del periodista).

Fue el encardado de redactar el controvertidó y durísimo "plan de operaciones" para afianzar la revolución, aunque fuera a sangre y fuego. También redactó el decreto de la supresión de honores cuando se lo agasajó a Cornelio Saavedra al grito de "viva el emperador" .

La orden se emitió el 6 de diciembre de 1810 y fue el cortocircuito definitivo con Saavedra. Moreno presentó su renuncia como seretario de la Junta y partió en una misión diplomática a Gran Bretaña. Pero en alta mar, enfermó y murió. Con él viajaba su hermano Manuel, quien siempre dijo que Mariano había sido envenenado por el capitán del barco. Detrás, se sindicaba a Saavedra como el ideólogo.

Murió el 4 de marzo de 1811, a los 32 años, a bordo de la fragata Fame. Su cuerpo fue arrojado al mar. Su esposa, Guadalupe Cuenca, a los pocos días de la partida en su misión a Gran Bretaña, recibió en su domicilio un paquete. En el interior había un abanico negro, un pañuelo de luto y guantes al tono. ¿Fue solo casualidad?

Juan José Castelli

Abogado porteño que fue la voz de la Revolución de Mayo, junto con Manuel Belgrano y aliado interno de Mariano Moreno. Fue clave en la Semana de Mayo cuando los realistas sostuvieron la tesis de que mientras hubiera un español en las colonias de américa, se le debía respeto y sumisión.

Castelli tomó la palabra para decir enfáticamente que no teniendo rey ni corona en la metrópoli, falsamente podría un ciudadano español pedir subordinación a los criollos en América. El mandato del virrey Cisneros, por lo tanto, había fenecido.

Pero también sufrió una rápida persecución por el bando saavedrista. Tras la desaparición de Moreno, fue enviado al frente del ejército que resultó derrotado por los realistas en Huaqui. El 20 de junio de 1811, fue destituido. Cuando regresó a Buenos Aires se le inició un juicio. Pero como una ironía del destino, "la voz de la revolución" enfermó de un cáncer en la lengua. Murió en 1812.

Manuel Belgrano

El "yunque de la revolución". Abogado, pero también militar a la fuerza, fue clave para defenestrar entre el 22 y el 24 de mayo los intentos realistas por resistir con Cisneros en el poder como Virrey. En la galería del piso superior del Cabildo, hizo un célebre pronunciamiento cuando dijo que no dejaría el lugar hasta que el virrey renunciara. Y si no lo hacía, él mismo lo arrojaría por el balcón.

No solo fue el creador de la bandera nacional en 1812. Creó, además, la Escuela Naútica, la Academia de Geometría y Dibujo, la Escuela de Comercio de Arquitectura. Fue periodista y redactó un código para favorecer el comercio de las provincias unidas.

Defendía el libre comercio, pero con el resguardo de la producción local en el intercambio. Participó de la declaración de la independencia en 1816. Estuvo al frente del Ejército del Norte, pero luego de las derrotas de Salta y Tucumán fue relevado por San Martín. A su regreso, en Buenos Aires, debió enfrentar que se lo juzgara por sus acciones.

Vivió austeramente y consciente del valor de la educación. Con los premios económicos por sus batallas victoriosas, pidió que se levantaran escuelas. Algunas tardaron más de 100 años en construirse. El 20 de junio de 1820, con 50 años, Manuel Belgrano murió en la pobreza absoluta en su casa natal de Buenos Aires. Vendió su reloj para pagar los servicios del médico y su lápida se hizo con un mármol de la casa de su hermana.

Los españoles revolucionarios

Juan Larrea y Domingo Matheu fueron comerciantes que se afincaron en Buenos Aires y abrazaron la causa de la revolución porque también favorecía a sus negocios. Pero fueron grandes financistas para las necesidades incipientes del gobierno patrio. Incluso para equipar con trajes y armas a los soldados.

Matheu, que era catalán, financió al Ejercito del Norte. Como ya dijimos, quedó como presidente de la Junta cuando Saavedra cayó en desgracia y presidió la Junta Grande en el momento en que Saavedra viajó al Norte. En 1817 dejó la vida política y solo se concentró en su actividad principal, el comercio, hasta su muerte en 1831.

En cambio, Juan Larrea tuvo mayor actuación en el gobierno revolucionario, pero un triste final. Formó parte de la Asamblea del año XIII, fue cónsul en Europa y luego regresó al Río de la Plata. Sin embargo, no supo enfrentar problemas económicos y tomó la drástica medida de quitarse la vida en 1847. Fue el último sobreviviente de los miembros de la Primera Junta.

Manuel Alberti

Era sacerdote. Pero decidido en la causa de la revolución, fue quien llevó adelante con Mariano Moreno la Gazeta de Buenos Aires, el órgano difusor de las nuevas ideas en el Río de la Plata.

Fue clave con su firma en el Cabildo abierto del 22 de mayo de 1810, que pedía la composición de una nueva junta de Gobierno, sin el virrey Cisneros.

Aliado de Moreno, defendió sus ideas tras su desaparición. Opuesto a la ampliación de la Junta con los diputados del interior por retardar los cambios que exigía el momento, comenzó a enfrentarse abiertamente con el impulsor de esa incorporación, el también sacerdote Gregorio Funes, diputado por Córdoba conocio como el Deán Funes. En el fragor de esos cruces, el 31 de enero de 1811 sufrió un infarto y murió.

Miguel de Azcuénaga

Era militar, pero cuando tuvo el rango de brigadier, renunció a su sueldo para que fuera utilizado por el Estado. Con su fortuna personal -casado además con Justina de Basavilbaso, dama patricia y única heredera- financió muchos de los gastos de la revolución.

También formó parte del Cabildo abierto del 22 de mayo y el 25 y fue designado como vocal del primer gobierno patrio. Por ser aliado en la junta de Mariano Moreno, también fue "desterrado" a Mendoza. Luego recuperó su grado militar y lo perdió en varias oportunidades, según los avatares de la política y el poder en Buenos Aires. Entre sus posesiones estaba el terreno de la Quinta de los Olivos, en donde hoy se ecuentra la quinta presidencial.

Azcuénaga murió longevo. El 19 de diciembre de 1833, casi con 80 años.

Juan José Paso

Un abogado patriota que con su vida explica los principales procesos de la nueva nación que surgió en mayo de 1810. Partició activamente de la semana de mayo. Fue electo secretario junto con Mariano Moreno en la Primera Junta de gobierno.

Fue habil porque a pesar de haber sufrido persecuciones, formó parte del triunvirato que sucedió a la Junta. Estuvo en la declaración de la independencia en Tucumán en 1816, en donde también fue secretario. Participó de la redacción de la primera constitución que tuvieron las Provincias Unidas, en 1826, que proclamó a Bernardino Rivadavia como presidente. Para 1827, Paso acumulaba 17 años seguidos en los pliegues del poder de las Provincias Unidas. Murió enfermo de hidropesía el 10 de septiembre de 1833.

En el primer número de La Gazeta de Buenos Aires, Mariano Moreno incluyó una frase de Tácito en latín. Traducido significa: "Rara felicidad la de los tiempos en que es lícito sentir lo que se quiere y decir lo que se siente". Buen resumen del momento en que surgieron los revolucionarios en Mayo de 1810.

FUENTE: A24