El ananá funciona muy bien para los antojos de dulce porque contiene bromelina, que es una enzima que rompe las proteínas. Literalmente, el ananá te está rompiendo un poco la lengua y esa sensación de picor satura los receptores y te quita las ganas de comer dulce después, asegura el doctor español José Manuel Felices, quien añade que la bromelina ayuda en la descomposición y absorción de las proteínas e inhibe los receptores de dulce. “Aprender el truco del ananá puede ayudarnos para que comer dulce no sea algo constante: la salud es equilibrio, no castigo”, explicó.
El ananá también tiene un valor nutricional
En cualquier caso, comer ananá no sólo nos puede evitar esos antojos, también es un alimento muy valioso por su densidad nutricional y es que hablamos de una fruta muy completa, con un contenido calórico moderado, pero abundante en fibra, vitamina C, ácido fólico o yodo. Sin embargo, lo más característico del ananá es la presencia de la bromelina que hace de esta fruta una excelente elección como postre para ayudar en la digestión, según concluye un trabajo publicado en British Medical Journal.
Aunque, más allá de sus efectos beneficiosos para facilitar la digestión, la literatura científica también ensalza las propiedades de esta enzima en aliviar los síntomas de la artritis reumatoide, algo que puede estar relacionado también con su capacidad para mitigar la inflamación, la hinchazón o el dolor después de un proceso quirúrgico o del ejercicio físico intenso.
De todas maneras, las propiedades del ananá van mucho más allá porque también se demostraron sus efectos sobre el sistema inmunitario a la hora de combatir el estrés oxidativo o en la prevención de infecciones virales y bacterianas, según un estudio publicado en Journal of Nutrition and Metabolism centrado en la población infantil.
FUENTE: TN