Uno de los puntos centrales de esta estrategia fue el trabajo desplegado en el control policial de San Carlos, donde intervinieron áreas como RUPVAA, Policía Vial, Drogas Ilegales y divisiones investigativas de ambas provincias. Allí se avanzó en controles automotores y detección de maniobras vinculadas al robo y comercialización ilegal de vehículos.
Gracias al intercambio de información entre San Juan y Mendoza, las fuerzas lograron identificar una camioneta Ford Ranger Raptor robada cuya numeración de chasis había sido adulterada. El trabajo pericial realizado por especialistas sanjuaninos permitió recuperar los datos originales del vehículo y avanzar en la causa judicial.
La cooperación también permitió desarticular una organización criminal dedicada al robo de vehículos en Mendoza para luego comercializarlos en territorio sanjuanino. La investigación derivó en más de 20 allanamientos, varias detenciones y el secuestro de automóviles y autopartes vinculadas a la banda.
En otro procedimiento conjunto, efectivos policiales recuperaron en San Juan un Toyota Etios robado en Mendoza tras un pedido de colaboración entre las áreas investigativas. Además, controles preventivos realizados en pasos alternativos permitieron detectar motocicletas y bicicletas robadas que eran trasladadas para evitar puestos policiales.
Las autoridades destacaron además los avances en interoperabilidad de sistemas y el intercambio de información en tiempo real sobre personas buscadas y vehículos con medidas judiciales. Este esquema regional permitió optimizar recursos humanos y tecnológicos, acelerar los tiempos de respuesta y reforzar la presencia preventiva en zonas limítrofes.
Desde ambas provincias remarcaron que el objetivo es profundizar los controles integrados y continuar fortaleciendo la capacidad operativa regional frente a delitos complejos, mediante el uso de tecnología, prevención y cooperación permanente entre fuerzas de seguridad.