Acto seguido, se justificó ante la audiencia haciendo mofa de la mamá: "Me parece que en realidad ella se ha creído que a mí me gusta que haya un bebé llorando mientras hablo. Eso está bien. La gente no entiende. Está bien".El de Ashburn fue un acto algo accidentado, ya que, más allá del asunto del bebé, dos grupos de manifestantes fueron expulsados de la sala.Al candidato republicano se le acumulan los problemas desde que se enfrentó con los padres de un soldado estadounidense musulmán muerto en Irak, una actitud que le ha supuesto críticas desde sus propias filas.Además, el magnate agrandó la pugna que mantiene con sus críticos dentro del partido al rechazar dar su apoyo a la reelección del presidente de la Cámara Baja, Paul Ryan, y del prestigioso senador John McCain, dos auténticos pesos pesados de los republicanos.