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Efectivos de la Comisaría 5° se hicieron presentes en el domicilio —ubicado en la parte posterior de una propiedad de gran extensión— y al ingresar constataron una trágica escena. En el dormitorio, tirada en el suelo de cúbito dorsal al costado de la cama, yacía sin vida la anciana, vestida con campera marrón y pantalón negro, en un avanzado estado de putrefacción.
Muebles sustraídos y vivienda desvalijada
Al inspeccionar el resto de la casa, los uniformados advirtieron que la cocina-comedor se encontraba completamente vacía: no había muebles ni electrodomésticos, y sobre el piso solo quedaban desparramados papeles, ropa y utensilios de cocina. Cabe destacar que ningún acceso a la propiedad presentaba signos de haber sido violentado.
Según se determinó, la señora Álvarez vivía sola, tenía una leve discapacidad motriz y se desplazaba con la ayuda de un bastón. Su hijo y su nieto, quienes la visitaban esporádicamente, constataron que de la casa faltaban una cocina, una garrafa, un televisor de 32 pulgadas, una mesa, varias sillas y ropa de cama.
Sin signos de criminalidad en el cuerpo
La médica legista que examinó el cadáver constató la presencia de fauna cadavérica en la espalda de la anciana, pero no observó signos de violencia criminal en el cuerpo. La profesional estimó que la fecha del deceso dataría de entre 72 y 96 horas atrás. Para ratificar la causa de muerte, el cuerpo fue derivado a la morgue para la autopsia correspondiente, mientras que Personal de Criminalística realizó las pericias de rigor en el lugar.
Por su parte, vecinos manifestaron haber visto a la jubilada por última vez el pasado jueves 23 de julio cuando salía a hacer compras.
Registros de cámaras de seguridad
En el marco de la investigación, las autoridades realizaron un relevamiento de cámaras de seguridad privadas de la zona. En una de las grabaciones se logró constatar que durante la tarde del domingo salían de la vivienda de la mujer dos hombres cargando unas sillas en un carrito, dirigiéndose hacia calle Roque Sáenz Peña. Ante esto, se convocó al área D-8 para la extracción de dicho material fílmico.
Por orden judicial, la vivienda quedó cerrada y preservada con consigna policial, mientras que el aprehendido Pozo Ale quedó alojado provisoriamente en la Comisaría 5°.