Caso Turcumán
Miércoles 08 de Agosto de 2018

Los pedidos de sentencia para Claudia Moya: perpetua, absolución u homicidio atenuado

La Fiscalía develó su enigmática postura y pidió que se condene con la pena máxima a la mujer de Alfredo Turcumán por considerar que lo mató de tres puntazos con plena conciencia. Esta postura fue acompañada por la querella, pero la defensa se fue al extremo pidiendo que sea absuelta o que se le considere la mínima de una calificación poco antes mencionada: 8 años de prisión.

/// Por María Eugenia Vega

La Fiscalía fue bastante clara. Para los miembros del Ministerio Público, Eduardo Mallea y Claudia Salica, Claudia Antonella Moya es culpable del homicidio agravado por el vínculo de su marido Alfredo Turcumán; y que lo hizo en plena conciencia e intencionalidad del acto. Por eso pidieron la máxima pena después de plantear los alegatos en una larga oratoria. La querella acompañó este pedido y ratificó el pedido de la familia de Turcumán de mandar presa a Claudia por el resto de sus días. Pero la defensa de Moya se plantó con argumentos que se contrapusieron en cierta medida a los expuestos por la parte acusadora. Tal como lo había adelantado sanjuan8.com, apuntó a que Moya se defendió de un ataque (arrebato violento e inesperado) de Turcumán respondiendo con la agresión con "lo primero que encontró" que fue un cuchillo. Entonces, solicitó que sea absuelta porque al momento del hecho no pudo dirigir sus acciones o que el tribunal considere "el homicidio agravado atenuado por las circunstancias extraordinarias". Esto comprendería una pena de 8 años de prisión (en el caso de la mínima). Este jueves habrá sentencia a las 11 en la sala III.


Los primeros en tomar la palabra fueron los fiscales. Ambos se tomaron su tiempo para mostrar el arduo trabajo que realizaron para analizar la veintena de testimonios que desfilaron ante los jueces Eugenio Barbera, Maximiliano Blejman y Ernesto Kerman. En este sentido y tomando la palabra, la fiscal que acompañó el proceso, Claudia Salica, manifestó: "Hemos escuchado la versión de Moya. Ella manifestó que fueron al psiquiatra, dijo que lo habían medicado con clonazepam, pero no fue así. Agregó que agarró el cuchillo para asustarlo y que se le fue encima, pero no manifestó cómo se le fue encima. Moya manifestó que le mintió al 911, a los médicos y a la familia, sobre lo que había pasado para estar cerca de su marido. Ella no estableció cómo estaba el cuchillo. Esta versión la dio después de haber hablado con Del Giúdice (médico psiquiatra). Entonces, fue moldeando la estrategia defensiva mientras iba escuchando la prueba. Moya dijo que le asestó un puntazo y fueron tres. Si ella hubiese dicho la verdad sobre la gravedad del hecho, el médico no se hubiera demorado una hora en llegar". En tanto, Mallea remató: "Me remito al informe de psicología donde concluyen que no tiene perturbación patológicas ni ideas delirantes, pero que sí infirió carencias afectivas que pudo metabolizar recursos para enfrentarlas. Más concretamente dijo que es una persona buena y sana mentalmente. Lo que lleva a afirmar a esta Fiscalía que la señora tuvo conciencia plena de lo que hizo el día del hecho. El homicidio quedó probado. Entre tanta coincidencia de testimonios ¿Hubo confabulación entre testigos? Si todos dan cuenta de las agresiones de Moya. Hay testigos que son conducentes y determinantes, sus exparejas. Ruarte, Olmedo y Guevara (amante)". Finalmente, lanzó: "Acá hubo un homicidio agravado por el vínculo con dolo directo. Un puntazo letal en zona vital".




La querella también hizo hincapié en lo mismo. La agresividad de Moya, las mentiras, los maltratos hacia Alfredo, las amenazas constantes, los golpes e insultos que le propinaba y los testimonios que la muestran como una persona violenta, manipuladora y frívola. Tomando como base las manifestaciones que hizo la madre y la hermana de Alfredo, las exparejas que confirmaron que ella habia tenido reacciones violentas y remarcando algunos datos periciales, el abogado Mario Padilla solicitó la máxima pena para la acusada.



Por último: el punto que marcó el defensor de Claudia Moya, Carlos Reiloba, de atenuar la pena del homicidio, no es bien visto por la Fiscalía. Precisamente, Eduardo Mallea, le dijo a sanjuan8.com "si se puede una cosa hay que fundamentarlo y si se pide otra también, pero nunca las dos". Es que no es habitual que haya un pedido doble en torno a los alegatos. En este caso, lo que se está solicitando es "o que se la deje libre de culpa y cargo o que se la condene a 8 años". Este homicidio agravado por el vínculo atenuado por las circunstancias extraordinarias tiene que ver con esa relación que, según lo alegó la defensa fue "una trampa" para ambos. "Ellos estaban entrampados", relataba Reiloba, echándole cargas a Turcumán porque "él sabía que se tenía que ir y en vez de hacerlo, siempre volvía". Es la primera vez que se coloca a la víctima en el lugar del victimario dejando ver que la responsabilidad de lo ocurrido fue de Turcumán y no de Moya, que actuó en consecuencia de la "impulsividad" a la que hizo alusión el psiquiatra Olmedo. "El profesional dijo que Turcumán fue a verlo con tan altos niveles de impulsividad, que tuve que medicarlo porque de lo contrario se mataba". En tanto, la larga exposición de la defensa (que fue reconocida por el fiscal Mallea, quien dijo que poseía un gran esfuerzo intelectual) apuntó a tres bases: el contexto en el que se produjeron los hechos, los intentos de la parte acusadora por "demonizar" a Claudia Moya y la demostración de la actuación defensiva de la joven. Además, puso en dudas los dichos de la expareja de Claudia, Julio Olmedo, quien la dejó embarazada teniendo ella 14 años. También, manifestó su descalificación por el testimonio del compañero de trabajo de Alfredo, porque sus palabras fueron lo más parecido a un análisis psiquiátrico: "Cuando se le preguntó como era Alfredo, él respondió que no era impulsivo. Nadie responde cómo no es una persona, más bien uno responde como es. Sin embargo, esto contradice lo que dijo el medico de Alfredo, quien habló de la impulsividad extrema".


Algunas otras frases de la defensa:


*"Era Turcumán quien no se iba de su casa. Fue quien tuvo parte de responsabilidad en no cortar vínculo patológico"


*"Alfredo si tuvo ayuda de su familia, Antonella no".


*"Moya le pidió el número del psiquiatra a Luján Turcumán porque quería, en forma saludable, salir del circulo que los entrampaba".


*"El psiquiatra Olmedo dijo que Alfredo reconoció en terapia que cuando se sacaba le pegaba a Antonella".


*"Esos golpes debieron ser seguidos porque él (Alfredo) tuvo que ser medicado por su inestabilidad emocional e impulsividad. El médico no dudó decir que esa combinación terminaba en violencia"


*"Alfredo tenía motivos para odiar a Antonella porque desconfiaba de su paternidad. Ella no tenía motivos porque él no le era infiel".

*"Dijeron que el móvil del crimen fueron los celos. No se le pueden achacar los celos porque la profesional descartó la celotipia en Antonella".

Embed









Comentarios