Según confirmaron fuentes judiciales, el disparo no se produjo dentro del estadio sino en el exterior del club, durante los disturbios previos al encuentro. La fiscal Daniela Pringles, de la UFI Genérica, indicó que el hecho ya es investigado para determinar cómo ocurrió el ataque y quién efectuó el disparo.
Mientras tanto, dentro del estadio también se registraron incidentes. Durante el primer tiempo se produjeron corridas y peleas en la tribuna popular, luego de una disputa por la colocación de una bandera. Según trascendió, un sector de la hinchada se opuso a que se colgara un “trapo” identificado con el barrio Aramburu en el alambrado.
En medio del conflicto, algunos hinchas ingresaron al campo de juego para retirar la bandera, lo que obligó al árbitro a detener momentáneamente el partido hasta que se despejara la zona. Minutos después, otro grupo de simpatizantes persiguió a quienes retiraban el trapo y se desató una gresca entre unas 30 o 40 personas en plena tribuna.
Las imágenes difundidas por medios deportivos muestran corridas, golpes y momentos de fuerte tensión en distintos sectores de la popular. A pesar del clima en las tribunas, el encuentro pudo continuar y el equipo puyutano consiguió una victoria clave en el torneo.
Tras el episodio intervino personal de la Policía Científica y de la UFI Genérica, que realizó peritajes en el lugar y levantó una vaina servida como parte de la investigación. Por el momento no hay detenidos y el autor del disparo no fue identificado.
La causa fue caratulada provisoriamente como lesiones, mientras los investigadores intentan establecer si el hecho se trató de un ajuste de cuentas o de una interna entre facciones de la barra.