Durante esos días, familiares y amigos habían pedido cadenas de oración y acompañamiento. La expectativa estaba puesta en una recuperación que finalmente no pudo llegar. Después de la confirmación de su muerte, su abuela, Nancy González, compartió en redes sociales unas palabras que reflejaron la dimensión de la pérdida.
“Ya nada será igual, mi princesa. El dolor que siento es insoportable. Te amaré por siempre”, escribió la mujer.
En otra publicación, volvió a despedirla con un mensaje cargado de afecto y dolor. Las palabras rápidamente fueron acompañadas por mensajes de familiares, amigos y personas que siguieron la evolución de Brisa durante los últimos días.
El siniestro ocurrió el viernes 21 de agosto, cerca de las 16:30, en la intersección de avenida Ignacio de la Roza y calle Catamarca. Brisa circulaba en una motocicleta Gilera 150 cc cuando, por circunstancias que todavía deben ser determinadas, se produjo el impacto contra una Peugeot 3008.
La violencia del choque provocó lesiones de extrema gravedad en la joven, que fue trasladada de urgencia al Hospital Rawson. Durante tres días permaneció internada y su estado de salud fue seguido de cerca por sus familiares y allegados. Finalmente, el lunes por la noche se confirmó su fallecimiento.
La muerte de Brisa también modifica el escenario judicial del caso.
La investigación está en manos de la UFI Delitos Especiales y busca establecer con precisión cómo ocurrió el choque y qué responsabilidad tuvo cada uno de los involucrados.
La camioneta era conducida por un hombre de apellido Argüello, según la información incorporada inicialmente al expediente.
Hasta ahora, la causa se encontraba vinculada a una investigación por las lesiones provocadas por el siniestro. Con el fallecimiento de la joven, la calificación legal podría modificarse y pasar a investigarse como un posible homicidio culposo, aunque esa definición dependerá de las medidas que adopte la Justicia y de los elementos que se incorporen al expediente.
Peritajes, testimonios y el resto de las pruebas serán determinantes para reconstruir la secuencia del choque y establecer qué ocurrió en los segundos previos al impacto.
Mientras tanto, la familia de Brisa atraviesa las primeras horas de una pérdida que todavía resulta difícil de asimilar. El velatorio terminó, pero para sus seres queridos comienza ahora una etapa marcada por la ausencia y por la espera de respuestas sobre cómo ocurrió aquella tragedia.