Antes de cometer el asesinato, el hombre fue a una tienda de segunda mano y compró una peluca y un bigote para esconderse, además, cuando fue detenido se le encontró con implementos para ir de campamento y un libro de cómo evitar ser capturado.Misty Marris, la abogada de la defensa, dice que el hombre claramente estaba en un estado mental alterado, pues constantemente buscaba hacerse daño y en hacerle daño al bebé. Que sus actos demuestran que es una persona con graves problemas mentales y que los expertos determinarán si el hombre actuó a sangre fría o si en realidad se le puede considerar demente.Fuente: Minutouno