Desde que era bebé, diversos especialistas estuvieron valorando a Ava debido a su trastorno genético, que se caracteriza por una deficiencia en dar color a la piel. En determinado momento, los doctores advirtieron que se quedaría ciega, pero nada de eso pasó, incluso ha sabido sacar el mejor provecho a su padecimiento.
San Juan 8
>
Primicias