Esta conclusión confirma, en gran medida, los resultados de una investigación que la Universidad de Santa Cruz (California, EE.UU.) realizó en 2010, cuando predijo la muerte del 40 % de los lagartos del planeta, el 20 % de las especies.
El responsable del estudio más reciente, el biólogo Michael Sears, destaca que el modelo informático que empleó el centro educativo californiano presupone que este reptil "puede encontrar una sombra cuando quiera" cuando, para lograr ese propósito, "necesita energía y tiempo".
La investigación dirigida por Sears ha concluido que los lagartos tardan menos tiempo en regular su temperatura corporal cuando encuentran muchas pequeñas zonas de sombra, con lo cual la distribución de las plantas y rocas de los lugares afectará a cada especie de manera diferente.