Por esta razón, el juez Pablo Flores citó a Martínez para ampliar su indagatoria. Esto se hizo la mañana del jueves. Entonces, aquel expediente que había quedado lleno de polvillo, fue sacudido y puesto arriba del escritorio para seguir su curso. Eso complica la situación del médico acusado porque los delitos se suman, si es que son comprobados. Del resultado de esa sumatoria surgirá una condena más dura, si se quiere, porque así lo dice el Código Penal.
Sobre la prescripción del expediente no trascendieron mayores detalles y todo se maneja con hermetismo, por estas horas, en los pasillos del Segundo Juzgado. Es que el juez había dado un paso en falso que lo puso en evidencia. Consultado por Canal 8, en su momento, dijo que el procesamiento de Martínez, por este hecho denunciado hace cinco años, había sido enviado a la sala I de la Cámara y no regresó a sus manos. Sin embargo, desde Apelaciones respondieron con una prueba: el retorno del archivo a ese juzgado había sido firmado el 15 de septiembre de 2014, desestimando así la queja de la defensa y dándole la razón al juez, pero ahí durmió todo este tiempo, hasta que al ginecólogo le hicieron una nueva denuncia en abril de este año, cuando se destapó la gran batería de acusaciones contra ese profesional.
Consultado por sanjuan8.com, el exabogado defensor de Martinez, Federico Petrignani, admitió no haber tenido esa causa en la mano, pero que -según le dijeron- la calificación inicial fue abuso sexual simple y por eso habían procesado a su exdefendido. En este caso, que ya exista la confirmación de la resolución judicial sólo se puede cambiar si, en el medio, aparecen nuevas pruebas contundentes que modifiquen la situación. Por este revuelo, el magistrado había quedado en la mira de la Justicia al tratarse de una inacción que tuvo graves consecuencias: el no poder impartirle justicia a una víctima.