Durante los allanamientos, los efectivos constataron que los talleres intervenidos no contaban con la habilitación municipal correspondiente para desarrollar actividades vinculadas a la reparación de automóviles y motocicletas.
Además, cuando se solicitó la documentación comercial y técnica exigida para este tipo de actividades, los responsables no pudieron presentar acreditaciones que respaldaran su funcionamiento.
El hallazgo más relevante fue el secuestro de 11 motocicletas cuyos cuadros carecían de documentación. Según informaron fuentes policiales, las personas a cargo de los locales tampoco pudieron justificar la presencia de los rodados ni identificar a sus presuntos propietarios.
Las motos fueron trasladadas a la sede de la Comisaría 9ª, donde personal de la Planta Verificadora realizará las pericias correspondientes para establecer su procedencia y determinar si alguna posee pedido de secuestro vigente por robo u otra causa judicial.
Además, durante los procedimientos se incautó una bicicleta rodado 29 que había sido repintada con aerosol color plateado, dos teléfonos celulares —un iPhone 6 y un Huawei L23— y una caja de herramientas con distintos elementos de trabajo en su interior.
Desde la Policía informaron que los propietarios de los talleres fueron notificados sobre las irregularidades detectadas y deberán regularizar su situación. También solicitaron la colaboración de la comunidad: aquellas personas que sospechen que alguno de los vehículos o elementos secuestrados les pertenece deberán presentarse en la Comisaría 9ª con la documentación que acredite la titularidad para iniciar el proceso de restitución.
La investigación continúa y no se descartan nuevas medidas a medida que avancen las pericias sobre los rodados y los objetos secuestrados.