"No te miento que fue una de las primeras cosas que se me vino a la cabeza: qué voy a hacer porque no me imaginaba estar sin correr", recordó sobre el momento en que supo que estaba embarazada.
Antes de confirmar el embarazo ya se había inscripto para participar de un medio maratón de 21 kilómetros en Santiago de Chile. Tras consultar con su médica, decidió seguir adelante con el desafío y adaptar los entrenamientos a esta nueva etapa. "En ningún momento dije que lo iba a dejar de hacer. Consulté con la doctora y ella me dijo: 'Si vos lo venís haciendo desde antes, metele porque no hay ningún problema'", relató.
La preparación incluyó una reducción en la intensidad de los entrenamientos y también la necesidad de enfrentar los temores propios del embarazo. "Tuve que enfrentarme a situaciones de miedo, de no saber si estaba haciendo bien las cosas", reconoció. Sin embargo, completó la prueba en Santiago junto a sus amigas y su grupo de running.
"Fue una experiencia impagable. Para mí fue una de las cosas más lindas que he hecho en la vida, porque tiene una carga emocional que hace que sea más disfrutable todavía", expresó al recordar esa competencia.
Tiempo después decidió participar de una carrera de 10 kilómetros en San Juan. Allí destacó el acompañamiento de su familia, su marido, sus amigos y sus compañeras de entrenamiento. "Fue muy lindo correr acá en mi provincia. Cuando llegué estaban mi familia, mi marido y mis amigos. La verdad fue hermoso", afirmó.
La experiencia de correr embarazada también cambió su manera de vivir el deporte. Según explicó, dejó de enfocarse exclusivamente en las marcas y los tiempos para disfrutar mucho más del recorrido. "Correr embarazada me permitió tomármelo de otra manera. Antes pensaba en los tiempos y en el reloj; ahora pude relajarme y disfrutar", sostuvo.
Además, destacó el apoyo permanente de su grupo de running. "Recibir el cariño de la gente es re bonito. Mis amigas siempre miraban para atrás para ver si estaba bien y me preguntaban cómo estaba. Eso es impagable", contó.
Aguilar aclaró que pudo continuar entrenando porque atravesó un embarazo saludable y siempre bajo seguimiento médico. Por eso remarcó que cada experiencia es diferente, aunque considera que la actividad física aporta beneficios importantes durante esa etapa. "El embarazo no es solamente físico; también es una cuestión emocional y hormonal. Hacer actividad física te ayuda a sobrellevar todas esas dificultades", explicó.
Actualmente entrena tres veces por semana junto a un grupo de running y complementa esa preparación con musculación. Este año tenía como objetivo correr su primera maratón de 42 kilómetros, aunque decidió postergar ese desafío para después del nacimiento de su hija, Guillermina, prevista para septiembre.
Al finalizar la entrevista, dejó un mensaje para quienes todavía encuentran excusas para no incorporar alguna actividad física a su rutina. "Para mí la actividad física es un recurso", aseguró. "Más allá de los beneficios para la salud, es una forma de superación personal, de salir de la zona de confort y de regalarse un ratito para uno".
Finalmente, resumió el lugar que ocupa el deporte en su vida y el ejemplo que espera transmitirle a su hija. "Es algo que sin duda le inculcaría a mi hija. No hace falta correr; lo importante es encontrar la actividad que te haga bien", concluyó.