La diferencia no es menor. Una caja negra almacena parámetros técnicos del vuelo —altitud, velocidad, posición, estado de los sistemas—, mientras que una grabadora de voz de cabina captura conversaciones y sonidos internos. El tipo de dispositivo determinará qué clase de información podrá extraerse y qué tan útil será para reconstruir los últimos minutos antes del impacto.
Por qué no había obligación de tener caja negra
El punto de partida del análisis tiene una complejidad técnica: por las características y el tamaño del helicóptero, la aeronave no estaba alcanzada por la obligación legal de contar con un sistema sofisticado de registro de datos de vuelo como el que se exige en aeronaves comerciales de mayor porte. Por eso, los peritos deberán establecer primero qué dispositivo fue hallado y después qué datos pueden recuperarse de él.
Si los especialistas logran extraer registros útiles, esa información podría convertirse en la pieza clave para explicar qué ocurrió durante el vuelo y qué circunstancia desencadenó la caída en una zona de difícil acceso de Valle Fértil.
Mientras los investigadores aguardan los resultados del peritaje en el exterior, Delgado destacó el trabajo realizado inmediatamente después de la tragedia. La Policía de San Juan, en su carácter de auxiliar de la Justicia Federal, delimitó el área del accidente, tomó registros fotográficos y aplicó todas las medidas de conservación de la escena antes de que llegaran los organismos nacionales.
Posteriormente, integrantes de la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte realizaron su propio relevamiento y sumaron esa documentación a la causa. "Ahora todo está a disposición de la Justicia Federal para que, una vez que estén los informes, se determine qué pasó", sostuvo Delgado en PeladoStream.
Qué busca la investigación
Uno de los ejes centrales es establecer qué cambió durante el trayecto. Las condiciones meteorológicas habían sido evaluadas como aptas antes del despegue y tanto el piloto como la tripulación actuaron dentro de los protocolos. Por eso, la investigación apunta a identificar qué circunstancia se modificó en el aire y desencadenó el accidente.
El expediente está a cargo del fiscal federal Francisco Maldonado y los resultados del peritaje en Estados Unidos serán determinantes para avanzar hacia una conclusión.
Entre las siete víctimas del accidente se encontraban el subjefe de la Policía provincial, autoridades de Bomberos y Protección Civil y dos brigadistas del sistema federal de manejo del fuego. Tras las pérdidas, se designaron reemplazos para garantizar la continuidad operativa: Ligorria quedó al frente de Bomberos y Morales asumió la conducción de Protección Civil.