“Este proyecto generará exportaciones por más de USD 2.600 millones al año y más de 30.000 empleos directos e indirectos”, explicó.
La aprobación del RIGI constituye un paso importante para acompañar el desarrollo de largo plazo del proyecto de cobre. Más allá de las implicancias para las próximas etapas del proyecto, Vicuña ya genera actualmente empleo, contratación de servicios y actividad económica en San Juan y la región.
Actualmente, el proyecto emplea a 2.615 trabajadores a nivel global, de los cuales 2.421 se desempeñan en la operación argentina. Esto incluye 580 trabajadores directos y 1.841 personas que prestan servicios a través de empresas contratistas.
El 92,6% de la nómina global es argentina y entre los empleados directos, más del 81% son sanjuaninos.
En febrero de este año, Vicuña presentó los resultados de su Evaluación Económica Preliminar (PEA), que definió un plan de desarrollo por etapas para el proyecto.
La evaluación contempla una primera etapa asociada al desarrollo inicial de Josemaría, una segunda etapa vinculada a los óxidos de Filo del Sol y una tercera relacionada con la expansión sobre recursos sulfurados y la infraestructura necesaria para acompañar el crecimiento futuro del proyecto.
De acuerdo con la PEA, el proyecto tiene el potencial de producir en promedio 395.000 toneladas de cobre, 711.000 onzas de oro y 22,2 millones de onzas de plata por año durante sus primeros 25 años de operación, posicionándose entre los proyectos mineros más relevantes a nivel mundial.