Con la puerta en mano, cruzó de vuelta hacia la casa delantera, empujó a la madre de su ex, que en ese momento estaba limpiando con las puertas abiertas, y salió a la calle rumbo al norte cargando el botín más insólito de la jornada.
La vecina llamó al 911 y los efectivos de la Comisaría 30ª se presentaron de inmediato. Cuando les describieron al sospechoso y lo que se había llevado, los uniformados no tardaron en dar con él: a pocas cuadras encontraron a un hombre que coincidía con la descripción, acompañado por otro sujeto. Entre los dos cargaban la puerta.
Castro fue identificado y aprehendido en flagrante delito. Su acompañante, Diego Carbajal, también fue detenido. La situación en el barrio se tensó rápidamente: vecinos comenzaron a acercarse de manera hostil ante la presencia policial, lo que obligó a los efectivos a trasladar a ambos detenidos de inmediato a la seccional.
La causa y el cierre judicial
Castro quedó imputado por robo agravado por escalamiento, violación de domicilio y desobediencia a una orden judicial, todos en concurso real. Carbajal, por encubrimiento. La causa fue llevada por el fiscal Christian Gerarduzzi en el Fuero Penal de Flagrancia y cerró con una reparación integral del perjuicio de $100.000.
Un hombre con medida de alejamiento que se trepó a un techo, robó una puerta y salió cargándola por la calle. La Justicia lo esperaba a pocas cuadras.