Las diferencias entre la Iglesia Católica y la Anglicana
Luego de conocerse la decisión del padre Leonardo Pons al pasarse a la religión anglicana, surgen dudas al respecto de la diferencia entre religiones.
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Luego de conocerse la decisión del padre Leonardo Pons al pasarse a la religión anglicana, surgen dudas al respecto de la diferencia entre religiones.
El anglicanismo es una doctrina religiosa cristiana derivada del catolicismo, que se inició en Inglaterra durante el siglo XVI. Su fundador fue el rey Enrique VIII (1509-47), quien, en el contexto de la Reforma protestante, separó a Inglaterra de la autoridad de la Iglesia romana, por motivos políticos y personales.
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En la actualidad, esta religión es conocida como «comunión anglicana» y reconoce al arzobispo de Canterbury como su líder espiritual. Reúne a unos 90 millones de fieles, la mayor parte de ellos en Gran Bretaña y el resto en países que fueron colonias británicas, como Australia, Canadá, Sudáfrica o Nueva Zelanda.
Origen del anglicanismo
En 1517, el monje y teólogo alemán Martín Lutero criticó diversas prácticas de la iglesia católica, entre ellas la venta de indulgencias y la acumulación de bienes materiales. Su prédica a favor de un retorno a los valores del cristianismo primitivo y en contra de la autoridad del Papa dio origen al protestantismo, un movimiento religioso que en poco tiempo se extendió por gran parte del norte de Europa.
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En ese contexto, el rey Enrique VIII solicitó al papa Clemente VII la anulación de su matrimonio con su primera esposa, Catalina de Aragón, con la cual no había podido tener un heredero varón. Como el Papa se negó, en 1534 Enrique VIII sancionó el Acta de Supremacía, por la cual se autoproclamó máxima autoridad de la Iglesia de Inglaterra. De esta manera, provocó la ruptura con la Iglesia Católica, tras la cual se divorció y contrajo matrimonio con Ana Bolena.
Esta actitud rupturista de Enrique VIII fue apoyada por su secretario de Estado, Thomas Cromwell, y por el arzobispo de Canterbury, Thomas Cranmer. Fue rechazada, en cambio, por el humanista Tomas Moro, quien se negó a aceptar el Acta de Supremacía, por lo que fue condenado a muerte.
Durante el reinado de Enrique VIII, Cromwell y Cranmer establecieron las primeras estructuras doctrinales y litúrgicas del anglicanismo y en 1539 promovieron la disolución de las abadías y monasterios católicos, confiscando todos sus bienes.
Pese a la ruptura con Roma, Enrique VIII rechazó los planteos más radicales del luteranismo. Por esa razón, el anglicanismo es considerado una forma de cristianismo intermedia entre el catolicismo y el protestantismo.