Las transferencias no automáticas son fondos que la Nación distribuye de manera discrecional, a diferencia de la coparticipación federal, cuya distribución está determinada por ley. Estos recursos suelen destinarse a programas específicos, asistencia financiera o infraestructura y dependen de decisiones del Gobierno nacional.
Un semestre con fuerte caída
El informe también muestra que la tendencia se mantuvo durante todo el primer semestre del año.
Entre enero y junio, las provincias recibieron $639.589 millones en transferencias no automáticas, lo que implica una caída real del 61,8% frente al mismo período de 2025. Según Politikón Chaco, se trata del segundo peor primer semestre desde 2005, solo por encima del registrado en 2024.
Durante junio, la mayor parte de los recursos enviados por Nación se concentró en tres programas:
- Universalización de la Jornada Extendida: $24.460 millones.
- Desarrollo de los Servicios de Agua Potable y Saneamiento (AFD): $4.985 millones.
- Transferencias para cajas previsionales provinciales: $4.000 millones.
Estos tres conceptos explicaron cerca del 70% de los fondos distribuidos durante el mes.
También bajó la coparticipación
Además de las transferencias discrecionales, las provincias recibieron menos recursos por coparticipación.
De acuerdo con un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), en junio la Coparticipación Federal cayó un 8,5% interanual en términos reales, con descensos en todas las jurisdicciones.
En el caso de San Juan, la baja fue del 9,1%, un porcentaje similar al registrado por Mendoza y La Rioja.
El CEPA explicó que esta disminución estuvo vinculada principalmente a una menor recaudación de dos impuestos clave que integran la masa coparticipable: el IVA, que cayó un 4,3% real, y el Impuesto a las Ganancias, que retrocedió un 14,4% interanual durante junio.
Sin distribución de ATN
Otro dato destacado es que durante junio el Gobierno nacional no distribuyó Aportes del Tesoro Nacional (ATN), una situación que ya se había dado en mayo.
Con esta decisión, el saldo de fondos sin repartir alcanzó $455.658 millones en el primer semestre. Entre enero y junio, Nación distribuyó apenas $121.000 millones bajo este mecanismo, destinado habitualmente a asistir a provincias con emergencias o necesidades financieras.
Mientras tanto, el Gobierno nacional continúa mostrando superávit fiscal apoyado, entre otros factores, en una reducción del gasto y de las transferencias hacia las provincias, una política que sigue impactando en las cuentas de todas las jurisdicciones, aunque con diferencias en la magnitud de los recortes.