Según informó el jefe del Departamento D3, Pablo Torres, el dispositivo contará con más de 200 efectivos, de los cuales alrededor de 150 estarán destinados al microcentro y otros 80 se distribuirán en distintos puntos de la provincia.
Entre las principales medidas, la Policía prohibirá el ingreso de personas a la Peatonal para proteger las vidrieras y los comercios, mientras que los vehículos no podrán llegar hasta la Plaza 25 de Mayo, donde también habrá controles permanentes y cortes de tránsito en los accesos cuando sea necesario.
Además, no se permitirá el ingreso con bebidas alcohólicas, una decisión adoptada luego de que en el último festejo el consumo de alcohol derivara en varios episodios de violencia.
El antecedente más cercano dejó números que encendieron las alarmas. Tras la victoria de Argentina frente a Egipto, unas 10.000 personas se congregaron en la Plaza 25 de Mayo y sus alrededores. Aunque gran parte de la celebración transcurrió sin inconvenientes, con el correr de las horas comenzaron los disturbios.
Según detalló la Policía, más de 20 personas fueron detenidas por contravenciones, principalmente por participar de peleas y riñas. También hubo dos aprehendidos por el robo de celulares en pleno centro sanjuanino.
Los efectivos, además, debieron intervenir para retirar personas que se habían subido a postes, techos de vehículos y kioscos, además de controlar camionetas que circulaban con personas en la caja de carga, una práctica prohibida.
Los mayores inconvenientes se registraron cuando un grupo de unas 200 personas, integrado por simpatizantes de distintos clubes locales, permaneció en la Plaza 25 de Mayo una vez finalizados los festejos. Para evitar daños en el patrimonio público y posibles enfrentamientos, personal de Infantería y Motorizada acompañó su desconcentración hacia avenida España.
Con Argentina nuevamente en una instancia decisiva del Mundial, las autoridades esperan otra importante movilización de hinchas y apelan a que el festejo pueda desarrollarse con alegría, pero también con responsabilidad y sin repetir los incidentes que marcaron la última celebración.