Gracias a las tareas investigativas, esa misma noche los efectivos localizaron el rodado oculto en una vivienda deshabitada de Chimbas y lograron secuestrarlo. Con el avance de la pesquisa, los investigadores identificaron como presuntos autores del hecho a dos menores de edad.
Con una orden emitida por el Juzgado de Menores de turno, el 9 de julio se realizaron cinco allanamientos en distintos domicilios de Chimbas. Durante los procedimientos, los policías recuperaron varios elementos que habían sido sustraídos junto con la motocicleta, entre ellos la parrilla porta baulera, la documentación del vehículo y un chaleco refractario.
Hallaron una moto desarmada y herramientas para adulterar vehículos
Uno de los hallazgos más relevantes se produjo en uno de los inmuebles allanados, donde los efectivos encontraron una motocicleta desarmada, con faltantes y con los números de cuadro y motor completamente devastados, una maniobra que suele utilizarse para dificultar la identificación de vehículos robados.
En ese mismo lugar también secuestraron una amoladora, cuños alfanuméricos y otros elementos que, según la investigación, serían utilizados para adulterar las numeraciones identificatorias de motos.
Además, fueron incautadas numerosas autopartes, entre ellas espejos retrovisores, cachas, porta patentes y ópticas, lo que refuerza la sospecha de que el lugar funcionaba como un taller clandestino dedicado al desarme o modificación de motocicletas.