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A 8 años del femicidio de Rocío, la causa será revisada por la Unidad Conclusiva
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A 8 años del femicidio de Rocío, la causa será revisada por la Unidad Conclusiva

El femicidio de Rocío cayó en manos de un nuevo juez y podría realizar nuevas requisitorias. Hubo más de una decena de muestras comparadas por el último indicio, un ADN femenino.

Con la llegada del Sistema Acusatorio, hubo un movimiento de expedientes en Tribunales. Los archivos de las causas que quedaron abiertas en tres juzgados de instrucción y en otros tres, correccionales fueron a parar a una Unidad Conclusiva. Esto sucedió con la causa por el homicidio doblemente agravado por alevosía y por violencia de género de Rocío Villalón (16), que se produjo trágicamente la madrugada del 28 de septiembre en calle 8, a 100 metros de Lemos, Pocito.

Aunque hubo sentencia para el femicida de Rocío, Fernando Flores (31 años, actualmente) la cual fue revisada y agravada por la Corte de Justicia de la provincia, elevándola a Reclusión Perpetua por la saña que tuvo para darle muerte a la joven de 16 años, quedó un cabo suelto. El ADN femenino de un cabello hallado en la mano izquierda de la víctima.

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Este ADN fue cotejado con más de una decena de muestras (se calcula que fueron unos 12) extraídas con el consentimiento de varias personas. Nadie se opuso a colaborar con la Justicia en el proceso, según confiaron fuentes judiciales a sanjuan8.com y todas terminaron resultando negativas.

Qué se investigó

Cuando la causa estaba bajo el sistema inquisitivo (el juez investiga y juzga), fue instruida por el Quinto Juzgado de Instrucción, a cargo de Benedicto Correa. El juez libró la orden de detención para Fernando Flores (que en aquel momento tenía 23 años) por comprobar que esa noche estuvo con Rocío. También detuvo al amigo de Flores, Luis Aguirre, quien había estado con él en un cumpleaños la noche del 27 hasta que el femicida se encontró con la víctima. Aguirre fue liberado posteriormente por falta de mérito.

La causa siguió siendo investigada hasta que las pruebas fueron concluyentes. Había una hipótesis sobre lo que pudo haber ocurrido esa noche y fue atroz. Que Flores buscó en un auto Renault 18 gris a la chica y que se la llevó hasta la calle 8 a 100 metros de Lemos. Lo curioso es que el vehículo fue estacionado en la calzada contraria a la mano de circulación. Detalle que llamó poderosamente la atención de la querella, por lo que planteó que Rocío fue asesinada en otro lugar y luego dejada en ese sitio (su cuerpo apareció en una cuneta) cubierta con hojas.

Otro dato revelador fue el hallazgo del misterioso ADN en la mano izquierda de Rocío. Ese indicio abrió la posibilidad de que hubo al menos una persona más en la escena del crimen y que esa persona tuvo contacto con la víctima cuando estaba viva. La querella planteó que en sus últimas fuerzas, Rocío arrancó ese cabello en un acto de defensa propia. Sin embargo, el dato quedó con un signo de pregunta porque el médico forense, Eduardo Recabarren, en ese momento determinó que uno de los seis golpes brutales que Flores le propinó a la víctima en el rostro con una botella de vidrio vacía, la dejó desvanecida y que por ello no se pudo defender.

Sin embargo, esos detalles de la hipótesis no cambian la atrocidad que Flores hizo sobre la víctima. El perfil psicológico de Flores también fue revelador. El joven no presentó remordimiento, fue considerado impulsivo, incapaz de controlar sus frenos inhibitorios, con personalidad de rasgos perversos y psicopáticos. A esto se le sumó la evidencia de consumo excesivo de drogas y alcohol la noche que perpetró el femicidio. No había dudas que ese bestial asesinato lo perpetró Fernando Flores.

Cómo pasó a la Unidad Conclusiva

Aunque estuvo claro por años que había un ADN misterioso ubicado en la escena no hubo nuevos llamados de extracción de muestras para comparar en el último periodo. Esto no fue capricho sino más bien falta de elementos que despertasen nuevas sospechas. La causa quedó abierta, pero en veremos por muchos años y ahora podría volver a ver la luz.

Como hubo un cambio histórico en la Justicia este último año, con la llegada del Sistema Acusatorio, los expedientes del 1ero, 4to y 5to juzgado de Instrucción y Correccionales pasaron a un nuevo nivel: la Unidad Conclusiva.

Esta unidad gestiona administrativamente y realiza una asistencia jurídica en las causas con equipos especiales de jueces, fiscales y abogados. Lo que se busca es concluir las causas que estuvieron en manos de jueces inquisitivos para que su resolución se realice, finalmente.

Esto dejaría en manos de un nuevo juez el archivo (que podrían ser los que actualmente están trabajando en Flagrancia) quien podría desempolvarlo y solicitar nuevos actos requisitorios para determinar si hubo alguien más en la escena del crimen. La Unidad Conclusiva revisó más de 600 trámites judiciales en su primer bimestre de creación, por lo que hay expectativas de revisión de causas que quedaron estancadas en los juzgados anteriores por acumulación de trabajo.

Si bien, no hay determinaciones al respecto por ahora, la luz de esperanza sigue viva, tal como el recuerdo de Rocío.

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