Los efectivos trabajan en el lugar cuando comenzaron a recibir agresiones de los vecinos. Las piedras comenzaron a llover sobre el patrullero que terminó con el parabrisas destruido.
Refuerzos del Comando Norte llegaron hasta el lugar para colaborar con el procedimiento y cuando intentaron aprehender a la mujer que dañó el móvil policial, llegó lo peor. El oficial Rodríguez recibió un piedrazo en la zona de su ojo derecho y también fue mordido por la acusada.
El procedimiento terminó con cuatro detenidos y entre esos hubo dos menores. El policía agredido quedó internado por la gravedad de la lesión sufrida en su ojo.