De acuerdo a las primeras informaciones judiciales, no habría participación de terceros. Desde la fiscalía aclararon que todas las circunstancias continúan siendo materia de investigación.
El fiscal Sebastián Gómez confirmó que en el domicilio se encontraban la pareja de Bravo y sus dos hijos menores de edad al momento del hecho. Además, indicó que no se detectaron signos de violencia externa compatibles con otra mecánica, aunque igualmente la causa fue caratulada preventivamente como muerte dudosa.
Como parte de las medidas ordenadas por la Justicia, la pareja de la joven fue trasladada para realizarle la prueba de absorción atómica, destinada a determinar la presencia de restos de pólvora y descartar la participación de terceros.
En las próximas horas también se realizará la autopsia correspondiente para establecer la trayectoria del disparo y otros elementos clave para esclarecer el caso.
La noticia generó fuerte impacto dentro de la fuerza policial y entre vecinos de la zona, en una semana particularmente sensible para la institución tras otro episodio fatal que involucró a un efectivo policial en la provincia.