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Ofrecían trabajo y robaban datos biométricos: ya son tres los condenados

La Justicia condenó a un hombre de Buenos Aires por integrar una organización que captaba sanjuaninos vulnerables para escanearles el iris mediante falsas promesas laborales.

La Justicia de San Juan condenó este viernes a Sergio David Moreyra, un hombre oriundo de Buenos Aires, por integrar una organización acusada de realizar escaneos ilegales de iris en distintos puntos de la provincia mediante maniobras fraudulentas.

La resolución fue dictada en el marco de un juicio abreviado encabezado por la jueza Mabel Moya y representa el tercer condenado en la causa que investiga la captación de personas vulnerables para apropiarse de datos biométricos.

El acuerdo judicial fue alcanzado entre el defensor oficial Carlos Eduardo Fleury y el fiscal Cristian Ariel Catalano, junto al equipo de la UFI de Delitos contra la Propiedad integrado por Florencia Caillet, Carlos Yanzón y Carla Savall.

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Según la investigación, entre agosto y septiembre de 2024 la organización montó distintos puntos de captación en Rawson y otros departamentos alejados de la capital sanjuanina. Entre los lugares utilizados figuraban el salón Eleazar y el complejo José Dolores.

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De acuerdo con la causa, los acusados ofrecían supuestas oportunidades laborales vinculadas a la empresa WorldCoin para convencer a las víctimas de someterse al escaneo de iris.

La pesquisa determinó que el grupo apuntaba especialmente a personas de bajos recursos, con escasa escolaridad o limitadas capacidades intelectuales. Una vez captadas, les realizaban el escaneo utilizando teléfonos celulares particulares, un mecanismo completamente distinto al sistema oficial de la empresa, que opera mediante dispositivos autorizados conocidos como “Orbs”.

Además, los investigadores sostuvieron que los involucrados ofrecían pagos de hasta 10 mil pesos a cambio del escaneo biométrico y luego creaban cuentas digitales que eran utilizadas como “cuentas mulas” y comercializadas en el mercado ilegal.

Ante la contundencia de las pruebas reunidas durante la investigación, Moreyra aceptó su responsabilidad penal y recibió una condena de tres meses de prisión efectiva por los delitos de violación de secretos y de la privacidad y estafa en concurso real.

Sin embargo, la situación judicial del acusado se agravó debido a que ya contaba con una condena previa de 12 años de prisión. Por ese motivo, fue declarado reincidente y la nueva pena deberá unificarse con la anterior, por lo que continuará detenido.

Con esta resolución, la Justicia sanjuanina sumó el tercer condenado en una causa que generó fuerte preocupación por el uso irregular de datos biométricos y la captación de personas en situación de vulnerabilidad.