Según informaron fuentes del caso, el sospechoso intentó escapar corriendo y, cuando fue alcanzado por los uniformados, se negó a mostrar lo que llevaba consigo. En medio del forcejeo, incluso golpeó a uno de los policías que participaban del operativo.Finalmente fue reducido y detenido.
Al revisar sus pertenencias, los efectivos encontraron una bolsa cargada con distintos objetos cuya procedencia no pudo justificar. Había camperas, pantalones, zapatillas, una planchita para el cabello, un secador de pelo, tarjetas y documentación.
Pero eso no fue todo. Entre los elementos también hallaron un cargador de pistola calibre 9 milímetros con seis cartuchos listos para ser utilizados.
A partir de las primeras averiguaciones y el análisis de cámaras de seguridad, los investigadores lograron establecer que los objetos habían sido robados poco antes. Con esos datos, la pesquisa avanzó rápidamente sobre la reconstrucción de los movimientos del sospechoso.
Mientras realizaban un rastrillaje en la zona, los policías encontraron además una pistola marca Bersa abandonada en las inmediaciones, un hallazgo que ahora forma parte de la investigación para determinar si pertenece al detenido o si fue descartada durante la fuga.
La causa quedó en manos de la Fiscalía, que ordenó iniciar el procedimiento especial de flagrancia y avanzar con una investigación por robo agravado por escalamiento.
Ahora los pesquisas buscan establecer si el joven actuó solo y cuál es la relación entre el arma encontrada y los elementos sustraídos.